Capítulo 1

Era un viernes más, el día en la oficina había sido normal, llamadas, visitas reuniones. La tarde parecía más tranquila, casi aburrida fuera hacia un sol espléndido. Iván miraba por el balcón de su despacho y veía a la gente pasar por la calle:

  -Todos tendrán sus vidas y por eso corren a buscarla -, pensó mientras abrió un poco el balcón y encender un cigarro, cosa que estaba totalmente prohibida, pero estaba solo, no había nadie en la oficina y le apetecida mucho fumar allí sin tener que bajar a la calle.

Aspiraba una gran chupada y echaba el humo mirándolo pensativo, tenía unos momentos de esos que te planteas cosas de ti mismo, esos detalles de tu vida que no te planteas normalmente, pero de repente un día, sin motivo aparente, quizás una canción, la luz de la calle o sabe por qué Dios, te recuerda o evoca algo, que te hace recordar que los días pasan, los años, la vida.

No es que no tuviera una buena vida, la tenía su mujer, dos hijos maravillosos, un gran puesto en la oficina, familia que lo adoraba, pero a veces tenía ganas de hacer algo distinto que le llenase.

Entonces se acordó del grupo del Facebook que le habló su amigo y compañero Juan,  -Este Juan, conociéndolo como lo conozco me habrá metido en un grupo porno o algo de eso, pero bueno no tengo nada que perder -, se decía mientras introducía la clave en su ordenador portátil.

Espera ansioso la carga de la página, esos segundos le hicieron sentir nervioso, esos nervios que cuando niño abre regalo quitándole el papel, o cuando eres chaval y tienes tú primera cita con esa chica que te roba los latidos. Se sentía así ese breve espacio de tiempo, cuando entró en el grupo Face, vio efectivamente un grupo de 140 miembros de ambos sexos que hablaban entre sí, no puso nada solo leía lo que allí se cocía, por fin se decidió a escribir algo:

“, ¡Hola!, buenas tardes, soy Iván, Juan me recomendó este grupo” pulso publicar y suspiró.

Observaba que hay nombres reales y ficticios, lo sabía pues poeta feliz, margarita silvestre pollaestoy y algunos más no eran nombres muy comunes en España,

Al cabo de unos segundos ya le estaban contestando muchos los presentes dándole bienvenida y algunos comentarios superficiales. Juan (madurosexy) le puso un privado diciéndole, -mucho has tardado tío, divierte verás que aquí hay muchas tías y buena gente.  -

Comenzó a charlar con los presentes cosas triviales, y llego el primer privado femenino.

Laura: ¿Iván de dónde eres?

Iván dubitativo no sabía si mentir o decir la verdad, siempre le decían que mintiera como bellaco, pero dudo, al final respondió: “De Sevilla, ¿Y tu Laura?”

Laura: De Madrid, ¿eres casado?

Iván dudó y respondió: “la verdad sí.”

Ese primer privado se quedó allí, luego le siguieron dos o tres más, pero ahí quedo todo.

Miro el reloj que marcaba ya las ocho y dijo ufffff, se me ha ido el tiempo tengo que ir a casa corriendo hoy tenemos cena y copas.

Puso en el chat general  -Hasta luego chicos -, y apagó el ordenador.

Cuando llegó a su casa, ya lo esperaba su mujer.

 -Iván coño date prisa que nos esperan ya.  -, le recriminaba su mujer Silvia, estaba bien arreglada y a pesar de sus cuarenta y largos años se conservaba bastante bien, poseía una belleza trabajada en el gimnasio y una cara aún joven y serena.

 -Cariño nos queda más de una hora, ven anda siéntate aquí a mi ladito que te tengo una sorpresa aquí abajo,  - mientras le decía esto se tocaba los genitales en señal de deseo inoportuno.

“Iván ahora no,  -decía Silvia - luego tu mujercita sabrá compensarte, no te preocupes -, se acercaba a él besándole y susurrándole a la oreja.”

Al pobre Iván se le puso todos los bellos de puntas, fue a abrazarla, pero Silvia ya se había puesto fuera de su alcance, lo conocía muy bien y sabía que de eso a tener que vestirse de nuevo era lo mismo.

La cena transcurría con normalidad, los amigos Alberto y Sandra eran agradables y simpáticos, ellos eran amigos de la Universidad, y ellas desde la infancia. Tenían vidas muy parecidas sin estrecheces económicas, parecían un matrimonio feliz, tenía tres hijos encantadores en fin a primera vista parecía perfecto, pero Iván sabía que eso no era del todo así. Alberto tenía un lio en la oficina y muchos de los viajes que realiza son a un hotel cercano con Bea y pasar unos fines de semana que no salían de la habitación.

Alberto se lo contaba todo en largas charlas telefónicas o tomando alguna copa en cualquier bar, Alberto quería mucho a Sandra, pero Bea lo ponía a mil. La verdad es que Bea era un bombón de veintipocos años, sexy, con curvas de esas que vuelven loco al más pintado, unos labios rojos gruesos adornados por dientes blancos inmaculados, es la boca que te dejarías hacer todo y por si sola te llevaría al cielo y al infierno a la vez, imaginas esos labios en el pene y te produce una inmediata erección. En esto andaba Iván cuando un codazo de Silvia lo bajo de las nubes,  - ¿Iván estás tonto? Le decía Silvia riendo, Alberto y Sandra reían, Iván miró para abajo y una erección le adornaba la entre pierna.

Tomo la mano de Silvia y se la coloco por debajo de la mesa encima de la portañuela, ella lo miró sonriendo y la mano de esta recorría toda la zona genital tentando con suavidad y de vez en cuando al llegar a la zona de los testículos. Los masajeaba con fuerza, Iván comenzó a ponerse más nervioso de lo normal, estaba excitado entre el chat, que ya tenía fantasías con Laura,  - ¿Cómo sería? Pensaba -, y Bea, la erección era plena, el glande cabeceaba de arriba buscando la libertad del eslip y del pantalón que la aprisionaba, la mano de Silvia recorría el pene suavemente pero a buen ritmo, Iván disimulaba y los cuatros seguían hablando y bromeando, pero entonces si le sorprendió su mujer q le abrió la portañuela sacando el pene fuera, lo tomo con fuerza y lo meneaba de arriba abajo firmemente.

Iván la miraba riendo y ella le devolvió una sonrisa de complicidad,  - ¿hasta dónde llegará la joía hoy?, se preguntaba Iván -, mientras ella lo masturbaba ya sin piedad, El cuerpo de Iván mantenía la calma aparentemente, mientras estaba que estallaba, Silvia aceleraba el ritmo de arriba abajo, cada vez más, estaba claro que Silvia quería que terminara, él puso su mano en la rodilla tanteando su reacción, que fue la esperada, se abrió un poco de piernas para que pudiera seguir con más comodidad, subió la mano por el muslo firme y musculado hasta llegar al final de este y el comienzo de su sexo, estaba húmedo y caliente, no le costó trabajo abrir sus labios y hacerse paso hasta la vagina que ya esperaba ansiosa una caricia. Introducía el dedo en la vagina para humedecerlo, lo sacaba y acariciaba el clítoris, Silvia intentaba mantener la compostura y seguía hablando con los demás mientras el sexo le ardía y hacia entrarle unas ganas locas de abalanzarse sobre Iván y que la penetrara hasta dejarla exhausta. Pero seguía charlando sin escapársele un solo gemido de sus labios, a la vez que masturbaba el pene de su marido que ya empezaba a dar señales de un orgasmo en breve, él acaricia el clítoris y ella el pene, los segundos pasaban despacio. Cada uno estaba deseando que llegara el orgasmo ya cosa que él comenzó a llegarle soltando un chorro de semen que caía sobre la mano de ella a borbotones ella seguía moviéndolo de arriba abajo hasta que no quedara gota de semen en sus testículos. Él acariciaba el clítoris frotándolo fuertemente e introduciendo un par de dedos en la vagina hasta el fondo notaba como cada vez estaban mojadas. Él sabía que estaba a punto, tomó de la mano de ella semen y con el dedo que acaricia su punto G lo refregó todo por él y por la entrada de la vagina, noto de pronto como caía el jugo de ella, sacó un pañuelo de papel y con naturalidad limpiaba su mano:

 - Vaya con la salsa del pescado me he manchado toda -, dijo justificándose ante los comensales que nada notaban del juego que se traían debajo de la mesa ambos. Él la conocía como nadie y sabía tocarla hasta hacerle llegar hasta el orgasmo, como lo que está haciendo jugando con su clítoris y su vagina. Ella agarraba la servilleta apretándola con una mano mientras comía con la otra pero el bocado le era indiferente pues se estaba corriendo intensamente trago el pequeño bocado de pescado y lanzó un suspiro acercando la servilleta a la boca, se habían corrido ambos y nadie había notado nada.

 -¿Qué os pasa hoy parejita?, preguntaba Alberto bromeando,  -estáis acaramelados como adolescente, ¿celebráis algo?  -.

Iván sonriendo les decía levantando la copa de vino,  -Venga chicos hoy es viernes brindemos por la noche, que es joven.  -, mientras se guardaba el pene con la otra mano. Silvia se levantó disculpándose para ir al servicio y arreglarse un poco, Sandra la acompañaba.

Ambas salieron del salón para dirigirse al baño quedando ellos dos solos en la mesa.

Alberto cambió el rostro poniéndose serio como en funeral,  - Iván tío la he cagado de todas a todas, mierda.  - decía esto mientras con ambas manos apoyado los codos en la mesa se echaba el cabello para atrás.

Ese gesto lo hacía a menudo cuando estaba estresado y en eso momento lo estaba y mucho, - ahora no puedo, vamos mañana al club y te cuento todo, por favor, - prosiguió, - casi arrancó a llorar, pero a eso entraron las chicas y el mismo Alberto cambió el rostro y comenzó a reír diciendo:

  -mañana en el club te pego una paliza al pádel que te cagas a las 12 no falles -.

Iván acabó con el mal momento diciendo - Chicos vámonos a tomar algo que la noche es nuestra  -.

Silvia, no es que conozca a Alberto como para notar algo pero si conoce a su marido y sabe que algo pasó en su ausencia pero pensó que sería por lo de la paja que lo habrían notado,  - será eso pensó -

Todos salieron del local riendo y contándonos anécdotas de la semana, pero Iván aún se sentía nervioso como niño con juguete nuevo, y él lo tiene el grupo Facebook además es secreto que le gusta más.

Las copas caían unas tras otras y el cariz picante de la conversación fue tomando protagonismo, sobre todo por parte de ellas ya que ellos tenían la cabeza en otro sitio,

Alberto estaba inquieto y cuanto más alcohol bebía más triste se estaba poniendo, Iván se dio cuenta del estado de su amigo y corto por lo sano,  - Alberto tío, nos vamos a ir que mañana tenemos partido y luego por la noche tengo entrada para teatro para los 6 así que a dormir ya -.

Ellas no protestaron aunque la idea de irse así como así, no les hacía mucha gracia, pero Silvia sobre todo que en circunstancias normales hubiese montando en cólera le interesaba pues quería ampliar el numerito del restaurante.

Iván: Cielo por fin solos, jejeje, le decía Iván a Silvia mientras se quitaba los zapatos sentado en la cama

Silvia se fue hacia el agarrándole la cabeza y atrayéndolo hacia a ella, haciendo que su rostro se rozara por su vientre que le ardía parte por el numerito del restaurante, el alcohol había hecho el resto. El la agarro por el culo pegando más el vientre hacia él, lo hacía tanto que notaba el monte de Venus de ella, metió las manos por debajo de la falda acariciando las nalgas que apenas quedaban cubiertas por un tanga blanco de encaje, que lo volvía loco, le mordisqueaba por encima de la falda el pubis de ella rozando el daño con los bocados, pero ella era un volcán, volcán a punto de estallar, lo empujo con fuerza echándolo en la cama, se le colocó encima subiendo desde el pecho hasta la boca donde le puso su sexo, el solo podía rendirse y levantar la falda por encima de las caderas dándole un doblez para que no estorbe, él veía en sus narices la braguita blanca con esos encajes bordados y haciéndole cosquillas en la nariz, una mano acaricia el muslo, la otra apartaba la braga hacia un lado para dejar libre su sexo que comenzó a lamer como helado para niño, acariciando con la punta de la lengua su clítoris y luego la introducía dentro de la vagina, y la mano que apartaba la braga comenzó con el dedo índice a acariciarle el clítoris Silvia jadeaba mientras se quitaba la blusa y dejando el sujetador a la vista, cosa que Iván en este momento no estaba haciendo pues estaba en otros asuntos, empezó a cabalgar sobre la boca de Iván mientras se acariciaba los pechos por encima del sujetador, ella en ese momento era una fuente de sensaciones, él sabía subirla hasta el mismo cielo y esa no noche es lo que quería hacer, y en ello estaba.

Él se notaba que el pene le estallaba por dentro del calzoncillo, pero no podía liberarlo pues tenía ambas manos ocupadas así que siguió centrándose en lo que estaba, Ella echando el brazo para atrás busco en el cuerpo de Iván el pene que pronto lo encontró, lo tomo con su mano por encima del pantalón y comenzó a acariciarlo, suave, muy suave su cuerpo se estremecía por las caricias bucales de Iván pero el brazo le tenía firme y sereno acariciando el pene que cabeceaba buscando la libertad que necesitaba, ella abrió la portañuela del pantalón e introdujo la mano dentro buscándolo por debajo del eslip. Lo saco para fuera y comenzó a moverlo, estaba ya duro y erecto así que poca preparación necesitaba para verlo en su pleno esplendor. Silvia ya estaba a tope, a cada jadeo movía el pene, su calentura iba subiendo hasta el punto que soltó el pene y el pecho q se acariciaba y tomo con ambas manos la cabeza de Iván levantándola un poco para poder meter la mano por abajo ya traerla más si cabe hacia su sexo, estaba llegando al orgasmo, Iván lo sabía y saco la lengua de la vagina para chupar el clítoris y hacerla llegar así antes, eso a ella le hizo sentir que el placer le inundaba todo su ser, estaba tan sensible que es como si no tuviera piel y todo
roce le producía placer puro y duro,  - más, mas, por favor Iván, mmmmmmmmm, te quiero por dios,  - gemía mientras se corría en la boca de él, echo la cabeza para atrás y decía. –mmmmmmmmmmmmm, siiiiiiiiiiiiiiiii, agggggggggggggg, dios, me corrooooo, te quieroooooo.

Un suspiro acabó con su orgasmo que había inundado la boca de Iván con todo su amor. Se bajó de encima de él, Iván con el pene fuera y erecto se retiró al baño para enjaguar su boca un poco e irse de nuevo a la habitación para volver a la carga. Ella estaba tumbada en la cama aun respirando fuerte y lo miraba sonriendo estaba abierta de piernas aun con la falda levantada y el sujetador puesto. Iván se puso en el pie de la cama, se quitó la camisa despacio, ella lo observaba, la tiró al suelo, luego comenzó a quitarse el pantalón y aun con el eslip puesto y el pene fuera comenzó a subirse a la cama avanzando a cuatro patas hacia ella. Cuando estuvo totalmente encima de ella se sentó sobre su vientre y le quito suavemente el sujetador, luego comenzó a besarle los labios besos cortos y seguidos, luego introdujo la lengua dentro de su boca besándola con pasión, es de esos besos que indica que es solo el comienzo de algo mejor, y que es que se va a consumar el acto sexual sin remedio. Silvia lo abrazo para atraerlo hacia ella pero él retrocedió soltándose de la llave de sus brazos y bajo besando el cuerpo de su esposa con mimo y cuidado, los pechos: primero uno luego el otro, siguió por la barriga plana y dura de Silvia (recordemos que ella es de gym), luego llego a la cinturilla de la falda, que levantó la cara y busco con las manos el cierre, lo desabrochó y la sacó de un tirón, se quedó solo con las braguitas que fue sacando despacio, bajando por las caderas los muslos hasta conseguir sacarlas de las piernas y tirarlas hacia un lado, él comenzó a liberar el pene del eslip y fue ella quien tomó la iniciativa levantándose de la cama y tumbándolo a él. Silvia comenzó a besar su boca mientras acariciaba el pene, luego fue besando y mordiéndole los labios, los lóbulos de las orejas, el cuello él se movía en la cama gimiendo,  -Si, Silvia mi amor, siiiiiiiiiiiiiiiii, mmmmmmmmm, - ella continuó bajando con sus labios hasta el pecho de él jugando con las tetillas, todo esto mientras le masajeaba el pene de arriba abajo, fuerte pero despacio, quería que aguantara todo lo posible, por fin llego al pubis donde tomo el pene con firmeza y se lo metió en la boca hasta la garganta, luego despacio y pegando los labios a él, lo saco entero y con la lengua jugaba con el glande, lo chupaba, daba vueltas con la lengua alrededor del, luego volvía a introducirlo en la boca y así sucesivamente, él estaba gimiendo de placer, sudaba su piel, se estremecía su cuerpo, su esposa hoy estaba haciéndolo gozar como nunca, o estaba más receptivo él, pensó Iván.

Se dejaba llevar por la felación de Silvia, pero no quería acabar si antes penetrarla y hacerle el amor como nunca, parecía que ambos tenían la noche ardiente y él quería prolongarla todo lo posible. Viendo que Silvia aceleraba el ritmo e intensidad de sus caricias bucales, y que le estaba llegando el orgasmo así que retiro a Silvia de su pene y la tumbo en la cama, se subió encima de ella y la penetro, suave poco a poco, pero comenzó a embestir más fuerte y más rápido. Ella gemía mientras le acariciaba con una mano el culo y la otra la cabeza por la nuca, él tenía las manos apoyada en la cama para facilitar los movimientos y empujar con más fuerza, los envites eran cada vez más fuertes y rápido ella gemía como posesa, el también comenzaba a jadear – Dios si, toma Silvia, toma - gritaba y además podía hacerlos pues sus hijos no estaban en casa pasaban el fin de semana con los abuelos. Cuando ella estaba llegando al orgasmo, el freno un poco el ritmo no quería eyacular aun. Pero siguió con el suficiente ritmo para que ella subiera de nuevo a la cima del clímax, y así fue ella comenzó a gritar – Ayyyyyyyyyyy, amor mío Iván te amooooooooo, por dios siiiiiiiiiiiiiiiii, massssssssssssssssss, yaaaaaaaaaaaaaaaa, lo atrajo hacia ella y lo abrazo mientras le mordía el cuello, luego acerco su boca dulcemente hacia su oído y le susurro:  -te quiero con toda mi alma, eres lo mejor que me ha pasado, Iván, te quiero -.

Iván la dejo reposar unos instantes se colocó de rodillas y le dijo “ven reina vamos al salón,”, la tomo de la mano y la llevo hasta el salón y él suavemente la sentó en el sofá, allí se sentó al lado de ella y comenzó a acariciarle el sexo, ella tomo el pene de él en la mano se basaban mientras se masturbaban mutuamente, él introdujo su lengua dentro de la boca de ella dulcemente, ella subía y bajaba la mano en toda la longitud del pene, mientras él jugaba con los dedos con el clítoris y los labios externos de ella. Él fue levantando y echado para atrás a ella cuando estuvo totalmente tumbada la abrió de piernas colocando ella una en el suelo y la otra por encima del respaldar él se situó frente al sexo con su pene recto y la volvió a penetrar, él comenzó a embestir rítmicamente mientras jadeaban, el ahora si quería terminar con lo cual marco su ritmo que le hiciera llegar más fácilmente, cosa que a Silvia tampoco parecía que le viniese mal pues agitaba la cabeza susurrando palabras de amor y satisfacción a su marido. El la miraba como se agitaba en el sofá, movía la cabeza de un lado a otro, arqueaba a veces el cuello, lo agarraba por la espalda después por el culo agitaba las piernas, él ya estaba llegando y se lo aviso a ella entonces se dejó caer encima de ella, Silvia a esto lo abrazo muy fuerte y lo atrajo tanto hacia ella que parecía un solo cuerpo en vez de dos, solo se movía la zona de la cadera de Iván que empujaba aun, a eso que comenzó a llegar el orgasmo de ella. Iván me viene por favor, córrete conmigo amor mío córrete yaaaaaaaaaaaaaaaa, En eso que él comenzó a decir – Toma Silvia, toma amor mío ahhhhhhhhhhhhhhhhhhh, me corrooooooooooo, - Iván comenzó a levantar la cabeza, mientras su pene dentro de la vagina de su esposa estallo, él le decía – Siiiiiiiiii, amor tomaaaaaaaaa, agggggggggggggg, ufffff madre – y se dejó caer mientras ella aun balbuceaba – ufffff amor te quiero. El la besaba con pasión todavía con el pene dentro de ella, ella no decía nada solo le acariciaba los cabellos con una mano y el culo con la otra. Estuvieron unos minutos así, besándose con ternura. Pasado estos minutos Iván se levantó y le tendió la mano a ella para ayudarle a levantarse del sofá,  - Vamos a la cama mi vida,  - ella se levantó y agarrada de la mano ambos regresaron a la habitación. Se tumbaron en la cama mirando hacia arriba y agarrados por la mano. Se quedaron dormidos.

 

 

 

 

 

 

 

 

Capítulo 2

Se levantó temprano para ser sábado, y preparo café en una cafetera eléctrica, así podría tomarse un par de ellos y también tendría Silvia para su desayuno, LA mañana era preciosa, soleada y tibia, salió al balcón con el café en la mano y observaba la calle, coches aparcados, gente pasaba con la prensa en la mano, paseando perros, algunos niños pasaban en bicis, suspiro. Y se acordó del chat. Desplegó la mesa de la playa en el balcón y se dirigió al salón donde sacó de un mueble su portátil y con él en la mano se dirigió al balcón lo coloco en la mesita, buscó un cenicero, el tabaco y el mechero, lo colocó todo en la mesa plegable y encendió el portátil cuando se acordó del móvil, que  -Albert o estará al llamar - pensó.

No estaba nervioso, pero si tenía un re cosquilleo en la barriga, el portátil ya tenía el Windows arrancado, así que se metió en Internet, pronto ya estaba en el Facebook, busco el grupo y comenzó a ver que se cocía por allí. No había muchos activos pero si había mujeres, que es lo que él buscaba, no sabía para qué, pero la verdad es que las buscaba, miro lo primero a ver si estaba Laura, pero no la encontró, así que le dejo un mensaje, que decía: “Buenos días Laura, que tengas un día feliz ”. Cuando ya lo había enviado cayó en que debía de haberse identificado más pues como Iván a lo mejor le sonaría a chino

  - A lo mejor se intriga y me escribe, se decía mientras estuvo mirando en su muro, de ella, y vio algunas fotos y cotilleó un poco, pero sin decir nada

  - No está nada mal esta Laura - pensó.

En el general comprobó que una tal Amy había subido una foto muy bonita de un bebé sonriendo y un texto que decía, “Buenos días, sé que estas hay, es por ti, saluda”.

Y saludo “Buenos días Amy, buen día”, no sabía el pobre Iván que eso era el comienzo de su aventura tantas veces soñada, tantas. Enseguida le contesto le cogió con el chat de ella abierto y enseguida lo leyó “Hola Iván, buenos días “, la foto del perfil se veía una bella chica con cabellos castaños, cortado por el hombro y una carita preciosa, labios bien perfilados en rojo, y unos ojos marrones muy expresivos y bonitos. Él todavía no se había hecho foto de su perfil y le faltaban datos, pero en ese momento no se pararía a ponerlos, “necesito una foto, me la tengo que hacer ya”, pero Iván sintió que quería conocerla y comenzó a interrogarla, “¿De dónde eres?, espero unos segundos y no respondía, no le gusto eso, pero el mismo se tranquilizó, estará hablando con más gente. Encendió un cigarro mientras miraba a la pantalla impaciente de obtener respuesta. Bueno me haré la foto mientras, tomó el móvil y en modo autorretrato se hizo un selfie, la primera no le gusto, “demasiado serio “, pensó, “mejor otra, menos serio y que me vea bien guapote”. La verdad que Iván valía, era guapo, ya maduro y atractivo al punto de vista de las mujeres, además como era muy simpático y buena persona gustaba más. Se hizo una segunda foto y esta salió con una sonrisa picarona que le gusto a él así que la paso al correo para guardarla en el disco duro para en el paso siguiente ponérsela de perfil en el Facebook, una vez colocada vio que sus comentarios no se veían la típica silueta de un muñequito y salió su cara. Amy aún no le había contestado, cerró el privado y continuo leyendo las fotos que iban colgando la gente, cometo algunas y le iban contestando. Pero él seguía con la vista puesta en los privados a ver si saltaba alguno, apuro el cigarro y el café y buscó música como era temprano y no quería montar follón, se levantó a buscar los auriculares y así no despertar a nadie, cuando volvió con estos en las manos ya tenía un mensaje en los privados, lo abrió apresuradamente y era ella,“De Madrid, ¿y tú?, oye ya tienes cara, jajaja,”, Iván respondió “De Sevilla, si tengo cara, jajaja, ¿q te parece?”, envió el mensaje y esperaba respuesta inmediata pero no fue así, volvió a cerrar el chat y a mirar lo que iban colgando la gente, leía esta vez sin comentar nada, “Voy a su muro no puedo más me intriga esta mujer”, además me gusta, en su muro había de todo, la foto del perfil era de la semana anterior y tenía docenas de comentarios, sobre todo de tíos babeando “ Que guapa”, “ eres bellísima” y así la mayoría, se fue a fotos y vio que tenía ciento y algo de fotos, “pues nada iré viendo” , dicho y hecho, se puso a ver fotos y a darle me gusta, a las que ella aparecía solo le ponía comentarios acordes con lo ya escrito, sin pasarse, o mostrar demasiado interés. A esto que ve un privado lo abre corriendo y es ella de nuevo:

 -Eres guapo, si bastante guapo, jajaja, ¿es eso lo que querías escuchar?

 Iván se quedó pensativo unos segundos en realidad no sabía que contestar pues no quería quedar como engreído pero tampoco como tonto, no sabía qué hacer,

 - Bueno voy para allá  - se dijo:

  - Solo quería escuchar algo, lo que fuera, pero gracias  -. Salieron los puntitos de Amy escribiendo:

“Wow, que hábil, eso me gusta, sevillano”.

 Esa respuesta llegó dentro, pensó:

 -Pero seré idiota, no va y me gusta esta chica. ¿Qué haces un sábado por la mañana temprano aquí?  -, le pregunto Iván.

 -Trabajo cielo, en un hospital, pero no sueñes con mi bata blanca ajustada, soy administrativa y me toca guardia en urgencias rellenando partes, jajaja, - respondía Amy

 -pues muy bien, si me pongo malito ¿dónde tengo que ir?  -preguntaba Iván con una sonrisa en la boca de oreja a oreja

 - Mmmmmmmmm creo que sí vives en Sevilla lo ideal el Virgen del Rocío, ¿no?, jajaja, contestó ella.

 -También está el Macarena y el Valme, pero no quiero hablar de hospitales, prefiero  -hablar de otra cosas - contestó Iván, miro la hora y eran las 10 aún tenía tiempo para seguir hablando con Amy,  -

¿De qué quieres que hablemos?, vamos, sí quieres seguir hablando conmigo -, respondió Amy

 Iván contestó inmediatamente: -Siiiiiiiiii, quiero seguir hablando contigo, de lo que quieras -

 -¿Qué edad tienes, Iván?  - pregunto Amy

 -jajaja, ¿la de verdad, o la de Facebook?, jajaja, -, respondió Iván

 -jajaja, eres simpático en realidad me da igual la que tengas me caes bien y eres guapo, seremos buenos amigos creo - contestaba Amy

Mientras leía Iván pensaba, 45 años un bombón de mujer, 2 hijos que adoro, una compañera en la oficina que está buena y le gusto, ya me ha invitado varias veces a salir, amigos, y me late el corazón con una desconocida que no sé ¿De dónde coño ha salido? y ¿qué es?, ni siquiera si es un tío o un cocodrilo, necesito una copa ya. Iván se levantó y se dirigió al mini bar del salón se sirvió un whisky probo un sorbo,  - puaj está caliente como Juan, jajaja, - se reía de sus gracias mientras se dirigía a la cocina a buscar algo de hielo, pulso la cubitera y se sirvió un par de ellos se dirigió de nuevo al portátil se acomodó encendió un cigarro y vio que tenía privado de Amy.

 -Iván ¿estás?, vaya este se ha pirado - Amy escribía pesando que se había  ido Iván.

Amy era una mujer de bandera cara bonita, y un cuerpo de muerte, estuvo casada, dos hijos uno de 15 y otro de 13, pero su marido se fue con una compañera de trabajo y amiga de ella, (fueron intimas desde el instituto), se la jugaron bien, eso le dolió como mujer por partida doble pero eso paso y ahora esta solita con sus hijos y tranquila, tiene su trabajo y con la mantención que le pasa su ex -Antonio y su sueldo tiene una situación acomodada, sin estrecheces, y con la situación que hay en el país es mucho decir. Ahora después de la separación, ahora que ya ha pasado el enfado y la rabia contras los dos, se siente bien tranquila, equilibrada y con las riendas de su vida tomada por ella sola. No quiere amantes, ni parejas de momento, sus desahogos si se pegaba y se pega, cuando le gusta alguien cuando sale alguna noche, pero si te vi no me acuerdo. Ella es una romántica empedernida y siempre espera que llegue el amor de su vida, alguien que la lleve al cielo y la haga sentirte la mujer más especial del mundo, mientras solo relaciones sexuales de una noche y con cuentagotas, no es un putón verbenero. En el Facebook se siente bien, tiene amigos, enamorados a porrillo, ella juguetea a veces con ellos dándole esperanzas, un quizás, pero a la hora de la verdad se va para atrás, jamás ha querido hacer daños a nadie, a Iván vio en el grupo de Facebook el viernes que era nuevo es un grupo secreto y no hay muchos como para no darse cuenta de que hay personal nuevo. Al verlo hoy y ver su foto se ha llevado una grata sorpresa, le ha gustado. Pensaba:

 -Este hombre tiene algo especial, no sé el que, se decía, estaba esperando respuesta de Iván, pero mientras rellenaba fichas de pacientes.  - Este se ha ido, porque no creo que un sábado este haciendo nada como para dejar una conversación a medias, bueno yo estoy trabajando y si podría pero él, este está hablando con otra, a ver quiénes están conectadas, mmmmmmmmm, o a lo mejor he dicho algo y se ha enfadado – Amy repasaba la conversación de ambos pero no veía nada que pudiese haber molestado a Iván a esto que vio los puntitos de que estaba escribiendo,  -Uffffffff, hay viene -, se dijo.

 -Si estoy, fui a por café a la cocina -, escribía Iván mintiendo para no decir que estaba bebiendo tan temprano, -Soy nuevo aquí, entre por primera vez el viernes, soy amigo de Juan - comentaba Iván que se tomó de un sorbo el whisky,

 -Juan, si lo conozco hablo con el regularmente - contesto Amy.

 - Somos amigos desde hace mucho, y sé que te habrá tirado los tejos a ti y a medio grupo, porque el otro medio son hombres, jajaja, -

 -Iván, jajaja, eso es seguro tengo amigas que ya me lo han dicho, pero es muy buena persona y luego en el fondo es un sentimental - Contestaba Amy sonriendo

 -Eres muy bella, pero seguro que no te digo nada nuevo que ya te haya dicho todos, me caes muy bien Amy, yo ayer conocí a Laura, hable con ella.  -

 -Gracias Iván, tú también me caes muy bien, si conozco a Laura, ¿te gusto?, es un pivón, tiene a medio grupo colado por ella, bueno y parte de las chicas.

Iván se quedó pensativo,  -mmmmmmmmm ¿le meto caña dando pelusilla con Laura y dándole importancia a lo poco que hablamos, o lo dejo en nada y le digo el interés que está levantando en mí ella?, pero es pronto aun y se va a asustar, ¿no sé qué hacer?

Tomo un sorbo de whisky y suspiro, mientras comenzaba a escribir,  - Hablé muy poco

Con ella lo mínimo, estaba en el trabajo y ya me tenía que marchar -

 -Bueno, háblame de ti -sonreía Amy, pensando a ver que me suelta, aunque sea un bomboncito y me da la plasta como su amigo Juan, que me pregunto hasta por lunares del cuerpo, que salido está, pero es agradable, a ver este también lo parece.

 -Bueno soy ingeniero trabajo en una empresa multinacional de cementos y artículos para construcciones grandes, sobre todo le trabajamos a Dragados y Construcciones, ¿la conoces?, supongo que sí, soy casado, creo que felizmente y con dos hijos mi María de 11 años e Iván de 8 años. Tengo amigos y hago vida social activa, no sé qué más -

Tenía que añadirlo tenía que darle -ah y me gustas, ufffff -, ¿qué lo paraba?, pero ¿por qué tenía que ponerlo?, ¿lo sentía?, o era la magia de jugar a tener otra vida, bebió un sorbo y miraba el vaso, por fin suspiro hondo y escribió

 -Ah, sí Amy me gustas, me pareces muy atractiva, y me gusta lo que sé de ti -.

Amy, recibió el mensaje lo abrió y se quedó helada al leerlo, le encanto leer eso, llenaba su ego como globo, pero también pensó “¡Tendrá cara!”, comenzó a reír, y está bueno y casado, grrrrrrrrrrr, gruñía. Bueno lo dejaré ahí, no quiero que piense que soy una putona, o algo parecido.

 -Iván, te tengo que dejar, se me está acumulando el trabajo, encantada de charlar contigo, ya nos veremos, un beso, muaks.

 - Amy espera un poco, charlemos 5 minutos más -, le decía Iván, pero sabiendo que es para nada, ellas cuando dicen ahora no, es ahora no.

 - Iván cielo se me acumula esto, y luego me dan las tantas después del turno recuperando el trabajo. Te prometo que mañana sobre las nueve estaré hasta que tú quieras, hoy imposible pues después del trabajo salgo con mis hijos, voy a casa de mis padres y después voy al cine con ellos y a cenar a un Verger. Si no hago eso no quieren ir a casa de los abuelos.  -

 -Mañana a las 9, estaré, aunque yo salgo esta noche y volveré tarde, estaré te lo prometo, un beso Amy y hasta mañana, ah, una cosa ¿de verdad te parezco atractivo?, jejeje,.

 - Iván, jajaja, siiiiiiiiiiiiiiiii mucho -, pero qué coño he puesto, ahora se lo creerá, bueno en realidad ya lo sabrá se lo dirán todas.

 - Amy gracias de verdad, ha sido un placer charlar contigo, estoy ya deseando que sea mañana.  -

 - Anda exagerao, que andaluz eres mi arma, jajaja, para mí ha sido agradable también, hasta mañana, Iván.

Iván se quedó mirando la pantalla y pensando ufffff, parece guay, ¿pero le gustaré?, jajaja, que tonto soy, esto será así con todo el mundo, creo, le preguntaré a Juan, bueno a la ducha que el día será largo.

 

El club estaba animado, saludo al conserje y se dirigía a los vestuarios, pero vi en la cafetería de la piscina a Alberto todavía en ropa de calle, sea cerco a él

 -Buenos días Alberto, ¿qué tal tío?

 - Hola, Iván, aquí que quería hablar contigo y Juan,

 -¿Juan viene también?, vaya ¿algo gordo se cuece no tío?

 - Esperemos a Juan, ¿nos sentamos en una mesa?

 - Me parece que no vamos a jugar, no traes ropa deportiva

 - No Iván era excusa para hablar con vosotros, no te dije lo de Juan delante de ella, pues sé cómo se pone Silvia si sabe que quedamos los tres juntos.

 - No te preocupes, sois mis amigos y si se enfada Silvia, pues que se joda, eso lo hemos hablado muchas veces, lo de aquel día con las chicas de la oficina fue porque me pillo tonteando con Marta y decía que era culpa vuestra que me llevasteis de borrachera, siempre que sale el tema se lo digo, que la única culpa es mía, ni de Marta ni de nadie.

A eso que llego Juan, se acercó a ellos y abrazo a Iván, luego hizo lo mismo con Alberto

¿Qué pasa colegas?, ¡Aquí está el remedio de vuestros males!, jajaja

 -Más bien quien los provoca, contesto Iván, riendo.

 - Vamos a pillarnos una mesa, tengo que hablar con vosotros en serio, decía apenado Alberto, estando mucho más serio de lo normal.

Los tres se dirigían a la terraza de la cafetería que estaba en el exterior muy cerca  de la piscina.

Los tres tomaron asiento y antes de terminar de sentarse ya tenían una chica para servirles.

 -Buenos días señores ¿qué van a tomar?

 -Yo quiero una copa de coñac dijo Alberto

. Yo café con leche. Contesto Iván

. Y tomaré coñac también dijo Juan, Iván anda no seas aguafiestas

 -Bueno, tráeme otra copa para mí, gracias

 

La chica se marchó y Alberto saco tabaco ofreció y tomo uno dejando el resto de cigarrillos encima de la mesa. Tanto Alberto como Iván tomaron los cigarrillos.

 -Bueno Alberto somos todo oídos, decía Juan riéndose, no esperando nada transcendental de lo que Alberto fuese a decir, ya lo había hecho varias veces anterior mente y para Juan, Alberto, le gustaba darle un toque melodramático a todo por pequeño que pareciera.

Alberto iba a comenzar cuando apareció la camarera sirvió cada copa a cada uno de ellos y se iba a marchar cuando Juan se levantó y la cogió por el brazo, ella se giró sonriendo, Juan comenzó a reírse también.

 -Ay, corazón mío me tienes abandonado

 - Juan eres el colmo me tuviste toda la tarde del sábado pasado en la gran plaza esperándote y me llamas que no puedes venir cuando ya hacia una hora de nuestra cita, te mato de verdad un día de esto te mato, contesto la camarera, que era una chica de treinta años escasos, morena y con muy buen cuerpo.

Juan se la llevo detrás de un macetero con unas plantas que los tapaba de la vista de la barra y allí la beso en los labios.

 -Fue un imprevisto, pero esta tarde quedamos vale, no me esperaras porque te espero yo aquí y cuando acabes el turno nos vamos desde aquí, yo no me moveré. Cielo mío.

Ambos se quedaron mirándose y se abrazaron, ella se hecho en el pecho de él, la tomo por la cintura y comenzó a acariciarle el pelo cariñosamente, Iván de reojo vio la escena, le pareció tierna y pensó –“ Espero que el cabrón de Juan no le haga daño, esta chica está enamorada de él” -, pero los dos tortolitos seguían abrazados, ella apartó un poco la cabeza y lo miro a los ojos diciéndole, Juan, ahora en unos minutos vete a los vestuarios del personal, espérame en la puerta, no me vayas a dejar tirada que te mato.  - Decía María muy seriamente, se apartó de él y se marchó hacia la barra.

Juan volvió a sentarse en la mesa y dijo.  - Alberto me voy a estar con María, ahora, ¿me esperáis o que hacemos?  -

Los dos lo miraron como diciendo, ya lo sabíamos, pero solo hablo Iván.

 -Juan, tíos, estamos para hablar con Albert o tiene algo importante que contarnos, déjate de rollo.  -

Pero Alberto le interrumpió. –“Déjalo Iván, luego que venga, pero te lo digo y luego comentamos cuando te la folles a esa pobre chica, ¡¡HE DEJADO PREÑÁ A BEA!!, no quiere abortar y quiere que por lo menos reconozca al bebé, y si la quiero que me vaya con ella a vivir, que me separe y me vaya con ella” -

Los dos se quedaron helados, se miraron el uno a otro y Juan que es el que tenía más prisa dijo:  - ¿Qué vas a hacer?, ¿vas a dejar a Sandra?, joder tío en que mierda te has metido, ¿cómo que la has dejado?, ¿no sabes follar? – Juan parecía bastante enfadado de todas formas la cosa no era para menos, sise entera Sandra no lo deja, lo capa, eso es seguro.

 -Alberto, ¿qué vas a hacer?, estas en un buen lio, pero para eso estamos aquí, ¿no le habrás ofrecido dinero?, es que si lo has hecho la has cagado de todas a todas, porque ahora la tienes que tener de aliada no de enemiga, además pobre mujer, seguro que la tienes engañada diciéndole que dejas a Sandra y te vas con ella, que la amas y tal, ¿a qué si?  - le dijo Iván en tono menos agresivo, pero también tenía la preocupación propia del tema que estaban hablando, eran muy amigos por qué no se juzgaban el uno al otro, y si hacía falta algo a alguno de ellos, sabía que podía contar con los otros dos.

Alberto comenzó a llorar con la cabeza agachada y las manos sujetándola,  - Dios,  -¿qué puedo hacer?, Y no sé a quién escoger Sandra es mi vida, la amo con locura a mi estilo pero la amo, además es madre de mis hijos y mi compañera de toda la vida, es dulce y compresiva, a Bea es un volcán, es simpatía, alegría, vida, belleza, la quiero muchísimo, no es juego para mí, si me podéis decir que porque me lie con Bea, que parecía otra esposa más que un lio, pero es que la quiero y ya está hecho. Y ahora decirme, ¿qué hago yo?, ¿lo pierdo todo?, ¿elijo a una?, ¿a quién?, aunque parezca mentira mi matrimonio con Sandra va bien, y mi relación con Bea también. Joder, mierda,  - Alberto bajó la cabeza y con las manos puestas en las sienes lloraba desconsoladamente.

Iván tiró de él mientras le decía consolándolo,  -¡Venga, tío levanta la cabezota!, ¡vamos!, que esto lo resolvemos como siempre los tres, siempre ha sido así ¿y ahora porque no?  -

Juan levantó la mano llamando a María, esta acudió inmediatamente

 -¿Sí?, preguntó ella

 -Tráenos tres copas más, le decía Juan, mientras se levantaba y la tomo otra vez por el brazo llevándola al macetero. –Cielo esperamos un poco más para irnos a estar más solitos, mira como está mi amigo, por favor –

 - Vale, contesto la chica, avísame con la mano y yo acudo, termino la frase con un beso cariñoso en los labios.

Juan la abrazo y le introdujo la lengua en la boca de ella, buscando la suya con avidez.

Ello lo abrazo también con tanta fuerza que se lo pego a su cuerpo como lapa se pega a las rocas, y es que María estaba bastante loca por Juan no se planteaba nunca nada sobre él, solo que si lo veía tenía que estar con él, no le importa que paso ayer, ni que pasará mañana, solo que quería estar con el aquí y ahora.

Juan comenzó a acariciar su cabeza con el pelo moreno recogido con una larga cola de caballo, María era una joven mujer de belleza exuberante, unos grandes ojos negros, cuerpo de guitarra perfecto, y una boca que cuando sonríe sabes que algo divino debe de existir pues esa boca no puede ser humana, y uno pechos que los pezones miran al cielo andaluz, esa tía volvía loco a cualquiera, así estaba Juan que cuando la veía se derretía  todo.

A Juan lo tenía su esposa bastante controlado, pero es que debía de ser así,

Porque Juan era un mujeriego empedernido, siempre tenía líos que si una, que si otra.

Patricia su mujer desde hace ya más de 20 años con 3 hijos (Juan, Beatriz, Rocío) que eran su vida, no era tan participativa de las fiestas como eran Silvia y Sandra, aunque si se llevaba muy bien con ellas, sabía parte de las aventuras y desventuras de Juan, ella siempre pensó que ya cambiaria, que no eran cosas serias solo escarceos para sentirse joven, pero que al otro día si te he visto no me acuerdo, a ella le dolía y muchas veces pensó en dejarlo, una estuvo más de un mes en casa de su madre con sus hijos, pero el amor que le tenía a él y los ruegos de que volviera junto con la promesa de esta no más la hicieron volver.

Después de varios segundos besándola, Juan abrazado aun a ella le dijo, venga sigue con tus cosas ahora te aviso.  -

 -Vamos Alberto, ¿qué posibilidades tenemos?, veamos fríamente, una decirle a Bea que te haces cargo de todo, pero que sigues con tu mujer, que le apoyas en lo del niño y que lo reconocerás, pero lo vuestro se acabó. ¿Qué ves?  - decía Juan mientras bebía de su copa.

 - Patricia me dejaría, y me quedaría solo, perdería todo lo que tengo.

 -Pero te lo mereces por hijo de puta, no te juzgo porque yo también he tenido líos de una noche o de un fin de semana, pero los dos sabían las reglas del juego. Pero tú has engañado a las dos, sobre todo a Bea, esta vez te has pasado colega.  - le recriminaba Iván

 - Alberto, Iván, no estamos aquí para tirarnos los trastos a la cabeza, tiene un marrón y vamos a ayudarlo, hay que hablar con Bea seriamente, ¿Alberto quieres que hable yo?, no sé a ver que me cuente.

 - ¿Estás loco?, pensará que lo cuento todo a todo el mundo, pero tenéis razón la llave la tiene ella, pero voy a ir pensando quedarme con una o con otra, aunque sea un poco tarde, o bastante tarde.

 - Juan si quieres cuando vayas a decirle a Patricia, lo que le vayas a contar estamos contigo, te apoyaremos en tu versión de los hechos, en fin lo que quieras - Juan decía estaba convencido de que eso era lo mejor que se podía hacer.

Alberto hizo señas a María para que llenara las tres copas, y se levantó apuro la que ya tenía servida y saco el móvil del bolsillo, esto se resuelve hoy por mi madre de mi alma, decía esto mientras marcaba y se alejaba de la mesa. Tanto Iván como Juan lo observaban como hablaba por el móvil, y no parecía que la conversación que mantenía telefónicamente parecía muy violenta. Ambos apuraron sus copas a eso que llegaba María con otros tres coñacs. Se marchó mirando a Juan, y ellos seguían observando a Alberto, este colgó el móvil y se dirigió a la mesa de nuevo.

 -Bueno chicos he quedado con Bea voy a  hablar con ella, a ver como salgo de esta. ¿Me esperáis aquí?  -

Juan e Iván se miraron e hicieron un gesto afirmativo, Juan se quedaba con María e Iván estaba pensando conectarse a Facebook por el móvil

 -Ve tranquilo Alberto nosotros te esperamos y estaremos al loro - comentaba Juan

 - Iván ve anda ya. Aquí estamos y llámanos con cualquier cosa. Suerte tío.  - comento Iván.

Alberto se marchó no sin terminar la copa recién servida y se quedaron ambos sentando tomando la suya.

 -Iván me voy un rato con María, ¿ok?

 - Vale, ve

 -¿Qué vas a hacer ahora mientras?, ¿te vas?

 - No, me quedo aquí esperaré si se sabe algo de Alberto además dije a Silvia que comía aquí, así que eso haré.

 -Bueno tío, me voy hasta ahora - Juan se levantaba y hacía gestos con la mano a María, Iván observaba la escena pero en realidad estaba pensando en Amy.

María observó que Juan le hacía señas, así que se dirigió hacia su compañera Marta le dijo

 -María el que está bueno es el que está sentado en la mesa, que bombón madre,

 -Jajaja, Marta es Iván el amigo de Juan y el otro que se ha marchado es Alberto, la verdad que es una pandillita bastante apañada, lo malo que están casados y con hijos, aunque poco me importa a mí que mi Juan se meta en la cama con su esposa la mayoría de las veces es para dormir, me ha dicho que lo nuestro irá para adelante, sé que es mentira pero yo me relajo y disfruto, ya vendrá lo que tenga que venir. ¡Hasta luego, cielo!

María dejó a Marta sacando los vasos del lavavajillas y colocándolos en sus distintas vitrinas, María se dirija a los vestuarios según la cita acordada.

Iván se quedó solo en la mesa entre el coñac y los últimos acontecimientos acaecidos estaba un poco ansioso, quería necesitaba algo no sabía exactamente que era. Se acordó del móvil y de Face los sacó del bolsillo y observo la pantalla, estaba ahora excitado, como niño que fuese a hacer una diablura, entro en el explorador y en Facebook, era la primera vez que entraba en su móvil, sé que lo hacen estos y les va bien, probaré.

Una vez dentro del grupo Iván, busco a Amy, el corazón le latía con fuerza miro en los conectados y si estaba ella. El suspiro exclamando: -¡¡¡Gracias a Dios, está!!! Y se precipitó a pincharle un privado.

Amy seguía con su turno, las guardias eran días de trabajos muy productivos para ella, se quitaba todo el trabajo atrasado, esa mañana estaba rara, rellenabas historiales automáticamente, no se fijaba en los datos que introducía lo hacía nada más. Ella se estaba preguntando,  -“¿qué coño me pasara hoy?” -, ni ella misma entendía el propio nerviosismo que tenía,  -¿Qué he hecho raro hoy para estar así?  -, vamos a ver ayer bien con mis hijos, en casa de mi madre y luego a casa a ver una peli y dormir, esta mañana mamá y papá llegaron pronto para quedarse con mis hijos, hemos desayunado los tres, los niños dormían, todo bien, aquí normal o más bien tranquilita, estoy en Face con los de……. entonces se acordó ahhhhhhhhhh, Iván el bomboncito que he conocido me ha alterado un poco las hormonas, será eso, que estará a bajarme la regla y estoy sensible, o que me gusta, - cuando se dijo eso comenzó a reír para ella sola, -Si, es eso me gusta, para qué engañarme yo solita.  -, a todo esto estaba en la aplicación del hospital y alternando pantalla con Face que miraba cada cierto tiempo para ver que se cocía. En esto el corazón pegó un brinco, privado de Iván. Lo abrió inmediatamente.

 -Hola, otra vez, ¿Amy, muy liada?  -

 -No, Iván como antes, en el trabajo, pero te puedo ir leyendo si quieres, ¿qué tal?

 -Uffffffff, Amy, estoy agobiado, tengo un amigo metido en un mal rollo y habíamos quedado en un club al que solemos ir, este, otro amigo más y yo, total que Alberto, que es como se llama, se ha ido a intentar resolver algo, Juan que es el tercero en discordia se ha marchado, con una camarera de aquí y me quede solo...

 -Iván cielo, ¿es grave el problema de tu amigo?

 - Si, es un marrón bueno, oye ¿no te aburriré con estas cosas?, es que lo tengo que contar pero en mi entorno no sé a quién, y me gustaría contártelo a ti.

 - Ah, no me aburres Iván, al revés me gusta charlar contigo, sigue, por favor...  - Amy se estaba alucinando de sí misma, pero qué coño hago, si por menos doy papeletas a cualquier plasta de esos, y con este estoy embobada, además ya me ha picado la curiosidad, ¿qué le pasara a su amigo?, además le gusta contármelo, a este lo me lo como vivo, jajaja

 -Gracias Amy, Alberto está casado, pero a la vez está liado con una muchacha de la oficina, y esta se ha quedado preñada, no quiere abortar y está esperando que el mueva ficha, él no sabe qué hacer, y se reunió aquí con nosotros para recibir consejos y nuestro cariño, estamos los tres muy unidos desde hace muchos años.

 - ¿Iván que piensas de esto tú?

 -No sé, yo le dije un poco brusco la verdad, que se había pasado, no voy de santo, pero ha engreído a Bea mucho, sabiendo que él no iba a dejar a la mujer, pero hoy me he dado cuenta de que quiere a Bea más de lo que creía, pero también quiere a Patricia. Está acorralado, perdido.

 - Uffffffff sí que tiene un problema, como mujer pienso que se lo merece, los siento Iván aunque sea tu amigo.

 - No, si tienes razón, pero tengo que ayudarlo como sea lo quiero como hermano y a Juan igual

 - Qué bonito es la amistad de toda la vida.

. Amy me encanta hablar contigo, me siento cómodo, no sé, hace unas horas que hablamos y parecen años.

 -¿Iván tan largas se te han hecho?, jajaja

 - Jajaja, no seas boba, que me encuentro fenomenal contigo, que me gustas coño, lo siento decirlo, pero es lo que siento.

Amy se quedó boquiabierta, flotaba en una nube, le gustó muchísimo lo que le dijo él, pero también se asustó, no es la primera vez que le dicen cosas así en internet, los tíos los tiene a decenas, pero es que Iván también le gustaba a ella y si le impacto.

 -Iván no me conoces, yo, me alaga que me lo digas, pero no sé.

 -Amy me gustas no te he pedido matrimonio, ni nada más, ahora lo que me gustaría es conocerte, tampoco te estoy pidiendo la luna.

 - Si, vale Iván, nos conoceremos y amigos.

 -Amy, gracias, seremos amigos, buenos amigos, verás cómo nos llevaremos bien, muy bien.

 -Si así será, ¿qué haces tú ahora?

 -¿Te refieres ahora mismo?, bueno estoy tomando una copa de coñac y hablando contigo por el móvil, estos dos se fueron, y esperaré que me llamen Alberto, y este termine con su amiguita, jajaja

 -Jajaja, anda que no tenéis que ser nadie los tres, madre

 - Que va, si somos más buenos que el pan, yo no he hecho nada malo, por ahora, jajaja, oye Amy me gustaría conocer tu voz, ¿te podría llamar?

 -Mmmmmm no sé darte mi móvil así como así, no sé, jajaja

 -Será solo un minuto, escucharnos y ya está, ¿vale?, apunta 687402265 el mío

 -el mío 711234658, es de los nuevos te lo digo por qué empieza por 7, pero llámame sobre las dos que ahora estoy en el trabajo y no poder hablar tranquila.

 -Iban como un reloj tendrás la llamada.

 -Si no puedes no pasa nada, ay, Iván que tierno eres, jajaja

 -Iván, jajaja, si como un osito, abrázame, jejeje

 -Anda bobo, que eso tiene peligro, bueno te dejo un rato que sigo trabajando. Cuídate osito, jajaja.

Iván se quedó mirando el móvil, le latía el corazón con fuerza, estaba riendo como niño. Apago el móvil miro la hora y pido una cerveza, ya no quiero más coñac

Se estiró en la silla mientras le servían a mirar la zona de la piscina.

Juan llegó a la zonas vestuarios, se quedó entre las tres puertas, encendió un cigarro y se apoyó en la pared a esperar a María, estaba pensado en Alberto y lo que se le venía encima, esta vez él no le fallaría, se dejaría su egoísmo a un lado y estaría con él en lo que fuese, lo quería a ese cabrón y a Iván, han pasado mucho, siempre estaban en líos, que si uno, que si otro, pero estaban juntos y eso es lo importante.

 -¡Juan! ¿Molesto?, le sobresalto María cuando entró María.

 - No cariño, estaba esperándote.

Ella se acercó hacia él, y saco una llave del delantal, diciendo – Mirad la llave de nuestra intimidad, vamos cielo.

María tomó de la mano a Juan y con la llave abrió la puerta del vestuario del servicio, entraron encendió la luz había tres puertas y una sala de recreo detrás de un pasillo

Estaba la sala bastante bien acondicionada, tenía una mesa central con varias sillas, en uno de la esquina había una mesa con pastelería y una cafetera americana, leche azúcar, sacarinas y todo lo necesario para un buen desayuno o una buena merienda.

En la esquina opuesta había una pequeña encimera con emparedados de diversos sabores y algunos licores también se veía un frigorífico ambos se pararon en un sofá que estaba junto a la pared entre ambas mesas, ella le soltó la mano mientras le preguntaba  -¿Una cerveza?  -

Juan asintió con la cabeza, María se la sirvió del frigorífico y se la ofreció a la mano Juan, la observaba callado, se llevó la botella a la boca y bebió un largo trago y respiro fuerte dejo la cerveza en el suelo al lado de sofá, toma a María por las caderas y acerco su boca fresca por la cerveza a la de ella caliente, roja intensa, entre abierta marcando unos blancos dientes, una boca que invita a soñar.

Sus lenguas jugaban una con la otra en la boca de María, ella lo atraía con ambas manos en el culo mientras se lo acariciaba, el hacía lo mismo con el culo de ella, con lo cual su pene estaba totalmente apretado en el pubis de ella y eso a él cada vez le producía una erección más pronunciada y contundente, ella eso le estaba poniendo más excitada aun, el empezó a refregarse por ella, ella estaba ya jadeando, el subió una mano del culo a un pecho para acariciarlo, él se separó de ella y la se sentó en el sofá y la tomo por la mano para que ella hiciera lo mismo ambos sentados se abrazaron besándose de nuevo ella él con una mano comenzó a soltarle el cabello y acariciar esa morena cabellera, el comenzó a besarle el cuello y a besar su oreja, pegando pequeños mordiscos al lóbulo, ella respiraba fuerte.

María respiraba fuerte se abandonaba de todo pensamiento ante Juan, y la hacía olvidar su dura vida. Ella es de Granada, pero a los 20 años se fue a Dinamarca, donde se casó con un danés, tuvo dos hijos con él, pero comenzó a cambiar y a beber, y muchas noches venía bebido y se metía en la cama y se dormía, si ella lo buscaba, él la rechazaba, así pasaban días, semanas, meses y ella se cansó, se quedó sola en un país extraño con dos hijos, pero encontró trabajo y cuando mejor le iba con sus hijos y su vida, encontró a otro danés, que se enamoró de nuevo de él, con el que tuvo otro hijo, la cosa tampoco llego a buen puerto, así que conoció a un español y se volvió a España a Granada su tierra con él y sus hijos, todo fue bien hasta que el la dejo por otra y se vio un poco atrapada en su tierra, entonces un día por casualidad en un bar

Conoció a Juan que estaba unos días de viaje de negocio por allí, nada más conocerlo se prendó de Juan, esa misma noche se acostaron, ella le contó su vida y le ofreció llevar el bar del club, le dijo que le iría bien y ganaría dinero, cosa que fue cierta. Ya viviendo en Sevilla, se veían esporádicamente y tenías sus locas noches de pasión.

Juan comenzó a acariciarle los pechos, María se alzaba el torso para facilitar que las manos de Juan actuaran libremente, él le quitó los zapatos y se quitó los suyos continuaron besándose y ambos jugaban con los pies uno del otro, Juan sabía que eso le encantaba a María mientras seguían besándose y acariciándose. El la levanto de nuevo del sofá y comenzó a quitarle el delantal, luego la blusa blanca, la falda negra, dejándola con un par de medias negras, unas braguitas y un sujetador negro. Ella se quedó quieta mirándolo. Él tomó por las manos y levanto los brazos mientras observaba el cuerpazo que tenía. Ella se soltó de las manos de él y comenzó a desnudarlo, comenzando por el polo deportivo blanco que llevaba, después le desabrocho las bermudas azules que llevaba, dejándolos solo con un bóxer azul marino, Juan mantenía una buena forma física a pesar de estar metido en los 40 largos, ambos de pie aún se abrazaron de nuevo pegando sus cuerpos, Juan ya casi erecto rozaba el pene por el pubis de María, ella tomó la mano y lo sentó en el sofá de nuevo allí comenzaron más caricias y besos, él le acariciaba los pechos con una mano y con la otra el sexo por encima de las bragas y de las medias, ella le acariciaba el pene por encima del bóxer, metiéndola después por debajo y tomando el miembro eréctil de este acariciando lo de arriba bajo. Él comenzó a bajar la boca por el cuello poco a poco hasta llegar a los pechos que comenzó a besar los pezones por encima del sujetador, ella misma quitó el enganche y dejar los pechos al aire, Juan comenzó a acariciarlos y chupar los pezones, María se retorcía del placer que sentía pero aunque se paró y entretuvo un poco en estos quehaceres continuó bajando por el cuerpo de María besando el abdomen luego el ombligo y mientras sus manos descubrían más del cuerpo de María, bajando las medias y las braguitas, besaba cada centímetro de piel que la media dejaba libre. Cuando llego a la zona del culo, María levantó este para dejar libre la salida de las medias y las bragas de ya alcanzaba las piernas, Juan contemplaba el sexo de maría húmedo, y él estaba poniendo fuera de sí,  -María me tienes loco, decía mientras continuaba bajando por las piernas la ropa. El sexo de María con los labios totalmente rasurados y luego dejando en el pubis un triángulo muy recortadito  y perfilado de vello negro, Juan estaba totalmente embobado mirándolo, lo deseaba como nadie, es que María era mucha mujer para cualquiera y el solo hecho de Juan pensar que lo tenía para él, lo turbaba, lo machacaba tanto que se decía –Dios esta mujer es para dejarlo todo por ella y pegarse a sus pies como lapa y caminar por donde vaya.

Una vez las medias totalmente quitadas y las braguitas Juan se lanzó con la boca abierta al manjar que tenía delante, comenzó con lamer con su lengua los labios mayores y luego el clítoris jugando con la punta de su lengua con él cómo tocando campanilla, María tenía un clítoris enorme, y comenzó a actuar con los denos de la mano derecha introduciéndolos en la vagina, esta estaba húmeda, muy húmeda, con lo cual los dedos entraban perfectamente, pero a pesar de todo paso por lengua que estaba entretenida aun con el clítoris y mojos los dos dedos centrales para volver los a meter en la vagina ella se retorcía de placer en el sofá, cuando noto que tenía movimiento muy repetitivos los quejidos iban a más, metió la lengua en la vagina sacando los dedos para acariciar el clítoris, ella se retorcía más y más en los juegos de Juan,  - Te quiero gritaba, con el aliento cortado y la voz algo más ronca de lo normal debido que del nudo que tenía en la garganta que le secaba la boca, la mente de María era un festival de emociones y sensaciones, no miraba a nada tenía la mirada perdida y la mente totalmente confundida. Estaba llegando al orgasmo violentamente, cosa que Juan sabía con lo que aligero los movimientos de la lengua dentro de la vagina, y los dedos frotaban el clítoris dando vueltas sobre él, ella comenzó a agitar el culo y alzarse arqueando la espalda pues la cabeza la giraba sobre el brazo del sofá, se estaba corriendo con fuerza, furia – Por dios Juan te quiero, me corro, sigue massssssssssssssssss por favorrrrrrrrrr, yaaaaaaaaaaaaaaaa, yaaaaaaaaaaaaaaaa, uffffffff, ahhhhhhhhhh,ahhhhhhhhhh, balbuceaba María mientras se corría en la boca de Juan.

Este se apartó no sin darle un beso tierno, cariñoso al sexo de ella. Mientras aun mo -vía la cabeza de un lado a otro y ventilaba para tomar aliento y recuperarse del paseo por las nubes de orgasmo que la había subió el hombre que ella amaba.

Juan de separo de ella poco a poco aun observaba el sexo mojado de María, él tenía el miembro a punto de estallar, ella lo miraba mientras recobraba un poco el aliento

Él tomó la cerveza y bebió lo que quedaba de ella en un solo sorbo estaba de pie junto al sofá, María se levantó del este y se dirigió al refrigerador para tomar otras 2 cervezas, con ambas en las manos se dirigió hacia Juan le ofreció una y que este comenzó a beber un buche, ella tomó otro, se sentó en el sofá y dejo la botella junto a su pie, tomo con las manos el bóxer de Juan y comenzó a bajarlo saltando el pene de este como muelle impulsado por la erección y el deseo de salir de su prisión de una vez.

Ella tomó la cerveza tomo un trago sin tragar y se comenzó a meterse en la boca el pene de Juan, este notó el frio de la cerveza y luego es cosquilleo de las burbujas en su glande acompañado de un agradable escozor, ella comenzó a meterse más y más pene en la boca, ella bajaba y subía poco a poco él le toma la cabeza pero si presionar solo para acompañar los movimientos de ella, luego la saco completa y comenzó a jugar con la lengua en su glande, Juan comenzó a cerrar los ojos y a balbucear , - Siiiiiiiiii, agggggggggggggg, diosssssssssss, uffffffff. María tomó la cerveza y comenzó a derramar parte del contenido en el pene de Juan, este se estremecía al contacto con el burbujeante frescor de la cerveza, ella volvió a soltar la botella y chupa todo la derramada por el pene, Juan se le ponía los ojos en blanco, el place del escozor y la lengua cálida de María lo estaba volviendo loco, ella seguía castigando el pene sin piedad, Juan se estaba acelerando demasiado, no quería llegar y de seguir así lo haría en segundos le aparto el pene la echó para atrás en el sofá y con la botella en la mano en la otra blandeaba el pene buscándole la vagina de la muchacha, se la metió entera mientras derramaba cerveza en los pechos a la vez que bebía de ellos, los pezones duros como piedras comenzó a cabalgarla con furia y movimientos duros pero no demasiado rápidos soltó la botella en el suelo y agarro a María por el cuello con suavidad mientras la otra mano estaba en las nalgas de esta, eso le ayudaba a empujar más fuerte y moverse con más comodidad en el sofá, ella comenzó a cerrar los ojos y le decía – Juan por dios mátame, fuerte domíname yaaaaaaa, dameeeeeeeeee, el empujado le decía - toma María, es tuya todaaaaaaaaaa, tomaaaaaaaaa, tomaaaaaaaaa. El bajo la boca al pecho de ella y comenzó a morder el pezón y tirando con los dientes de él y luego lamerlo, ambos jadeaban y sudaban sus cuerpos estaban como en armonía ya que María comenzó a acompañar los embistes de Juan con sus caderas, el soltó el cuello de ella para que moviera la cabeza con libertad y el tomarla por la cintura con los dos brazos y poder hacer más fuerza contra el cuerpo de María , ella comenzó a gritar,  - Juannnnnnnnnnnnnn, massssssssssssssssss, que me matassssssssssss, sigue así que me viene, yaaaaaaa. Juan comenzaba a acelerar para llegar el también el orgasmo,  - Toma María, toma,yaaaaaaa, agggggggggggggg dios tomaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa, Saco el pene de la vagina y se lo ofreció para que ella le sacara el semen y ponérselo encima de ella en su pubis, - Yaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa, grito juan.

Él se dejó caer encima de ella a brazados comenzaron a besarse.

 

Iván tomaba cerveza y miraba el reloj del móvil, - Uffffffff, son menos cinco, tranquilo Iván es una tía na más. Levanto la mano para llamar a la camarera, Marta lo vio, se recolocó el delantal se arregló el pelo y fue hacia la mesa.

 -Otra copa señor, le dijo sonriendo picaronamente.

. LlámameIván, ¿y tú?

 -Marta par a servirle en lo que quiera, sonreía marta con un aboca preciosa y bien perfilada de rojo.

_Tutéame Marta, cielo, tráeme una cerveza, sonrió Iván

 -Enseguida, es que María ahora está en su hora libre y les atenderé yo

 - Si, si hora libre, ya, ya. Gracias Marta.

Iván miró otra vez la hora del móvil quedaban 2 minutos, se dijo,  - esperaré a que sean y cinco, así no sabrá que estoy deseando escuchar a mi Amy, que coño estoy deseando anda llama ya y a tomar por culo.

Marco en la agenda y comenzar a dar tono.

Amy estaba en la oficina en la máquina de refrescos sacando uno cuando comenzó a llamar el móvil, lo vio Iván, ella misma hizo un gesto de triunfo con el brazo. Dejó sonar tres tonos y descolgó

 -Dígame,

 -Hola Amy, soy Iván. – dijo Iván un poco nervioso y a la vez ansioso

 - Hola Iván, ¿qué tal?

 -Pues la verdad que estaba deseando que fuese la hora para escucharte.

 - Anda bobo, ya será menos, esto se lo dices a todas, ¿verdad?

Iván quedó callado, le había impactado todo de esta chica, pero ya la voz fue lo que lo mato, pensaba - Madre mía, que voz. Tomo un trago de cerveza y contesto – Yo estoy hablando contigo y de ti, nadie tiene que ver ahora, ni pasado ni futuro, aquí y ahora.

 -Vaya Iván me dejas callada, bueno ¿qué hacías?, hablaba Amy un poco cortada, no esperaba esa respuesta de Iván, ella se sentó en la sala de recreo mientras tomaba el refresco y respiro profundamente, sin duda le gustaba Iván y no sabía por qué, le gustaba.

 -Iván bueno la mañana la comencé contigo ya sabes, luego estoy en un club con unos amigos que uno de ellos tiene problemas serios, y estábamos a ver que se podía hacer entre todos, sabes él está casado y tiene una amante oficial,

 - ¿Oficial? – pregunto Amy

 - Si, vamos que sale con ella, pasan todo lo que pueden juntos, se hablan a diario por teléf., como una pareja de novios.

 - ¿Y?  - volvió a preguntar Amy

 - La ha dejado preña y no quiere abortar, y la mujer por medio, con hijos, vamos, el pobre tiene un galimatías enorme.

 - Vaya, bueno te dejo ve con él anda, nosotros ya hablaremos otro día

 - No, por favor, quiero hablar contigo, además él ahora mismo no está se fue para hablar con la chica, Bea, me encanta tu voz Amy

 - Gracias Iván, la tuya es agradable

 -¿Agradable?, ¿no te gusta?

 - Siiiiiiiiiiiiiiiii, tonto tiene una voz muy sexy, además con el acento andaluz, uffffffff

 -Jajaja, anda tampoco exageres, ¿qué tal el día de trabajo?

 - Bien, las guardias no son días de trabajos exagerados, bueno para un administrativo, pues para un sanitario es horrible.

 -Amy, ¿qué harás cuando termines el turno?

 -¿Por?

 - Para conectarnos, yo salgo pero esta noche, o si quieres cuando vuelva me puedo conectar un rato, pero sería tarde.

 - Yo hoy de noche no haré nada saldré con mis hijos y luego me conectaré, los sábados por la noche me dan las mil conectada. Si entras nos veremos

 -Me parece muy bien, aunque como te he dicho será tarde, ¿me esperaras?

 - Estaré conectada

 - Valeeeeeeeee, no te dicho nada, Amy, ¿te puedo ser sincero?, Iván tenía dos cosas en la cabeza, una la respuesta de que si se la encontraba no sería esperándolo, como si no se quisiera mojar o implicar hasta el punto que él estaba, pero por otro lado no lo mandaba a freír espárragos, ¿qué pensaría ella?, ¿estaría jugando con él y con muchos a la vez?

Amy esperaba la respuesta de Iván no había pasado ni un segundo y estaba deseando escuchar q le decía Iván, miro a los plafones que alumbraban el office y pensaba de cómo estaba interesada en él, es solo uno más, simpático y guapo pero uno de miles ¿qué le cautivaba de él?, la sonrisa creo que es eso, como si fuese inocente y pícara a la vez, su bonita boca con esos labios gruesos el inferior y muy bien perfilado el superior le provocaba un deseo feroz de comerla y beber de ella.

Como te decía entraré a buscarte, ¿sí estas por el motivo que sea hablamos?, jajaja, antes que me digas no estaré por ti o alguna cosa de esa, dulzura, jajaja

 -Jajaja, que gracioso, me mondo Iván, vale si coincidimos podemos hablar, por supuesto, aunque eso si te digo si estoy, como sabes tengo hijos y son adolescentes así que si no estoy preocupada buscando al mayor, estaré peleando con el peque para que se duerma, jajaja, las madres.

 - Jajaja, yo como salgo, mis hijos estarán ya dormidos y mi mujer vendrá para el arrastre, ya sabes de la juerguilla.

_ ¿Y si quiere marcha?, jajaja,

 - No creo, bueno cuéntame algo.

 - Qué quieres que te cuente Iván, dime y te respondo.

 - No sé quiero saber todo de ti, me caes muy bien y me gustaría ser tu amigo

 - Ya lo eres ¿no?, vamos, eso creo yo

 - Si, pero quería decir cosas cotidianas tuyas para saber qué haces en cada momento, sabes me gustaría que si estoy en el trabajo y sé tus turnos diré, Amy está en camino del hospital, o está en el trabajo, o en casa

 - Vaya control jefe, ¿y eso?

 - Noooooooo, no te lo tomes a mal, no es para control es para soñarte

Amy se quedó callada, eso le había llegado al alma,  - qué cosa más bonita - se dijo para ella misma. Se levantó de un salto y tenía el móvil en una mano y el refresco en otra y comenzó a dar vueltas por la sala, se fue a una mesa que estaba opuesta a las máquinas de refresco, bocadillos y demás chucherías donde hay una mesa con cosas de todo tipo, vasos de cristal, cucharas, tenedores, platos y allí abajo en la mesa tiene un pequeño cajón, donde saca un paquete de cigarrillos y un mechero, coge uno y lo enciende vuelve a toma el refresco que soltó en la mesa para coger el cigarrillo y comenzó a dar vueltas de nuevo por la sala.

 -Iván tiras fuerte joio, jajaja, vamos que la frase es chula pero ya me lo han dicho antes, pero la verdad el primer día no, hay has estado rápido.

 -Pareces muy experta en estos temas, so sin embargo soy nuevo, y a veces no sé qué decir por no pasarme.

 - Tú tienes que ser un ligón de aúpa, no te hagas el inocente corderito, jajaja

 - Qué mala eres, sí soy un angelito

 -Si vamos de altar, pobre mío y la mala Amy lo está corrompiendo, jajaja, anda, anda, sevillano que ya tenéis fama.

 -Vaya hombre crucificado por ser sevillano, aquí hay de todo como en todos los sitio, lo que si gustamos más a la gente del norte por el acento eso sí, jajaja, shiquilla

 - Jajaja, Iván, jajaja.

Iván estaba terminando su cerveza, y ya estaba levantando la mano para que la camarera le trajera otra.

Se levantó de la mesa y comenzó a dar vueltecitas por la terraza, mientras seguía hablando con Amy,

 -Oye Iván, ¿ha regresado tu amigo Alberto ya?

 - No aún no regreso y en caso de que aún no ha llamado por lo menos a mí, y Juan si lo ha llamado no se habrá enterado de nada, ya sabes está muy ocupado, jajaja

 - Si ya, ya, jajaja

 -Amy, estoy contento de haberte conocido, creo que tú... esto, yo me…, es que no sé cómo decirlo o si ni siquiera decirlo, intentaba serenarse un poco Iván - , pero no podía le temblaba las manos mientras sujetaba el vaso con la cerveza.

 -¿Qué?, preguntaba Amy con el corazón encogido por la emoción, el miedo y la intriga, pensaba: “¿Dios que me va a decir este?, me tiene desconcertada, si quería llamar la atención lo ha conseguido”

 -Iván déjalo, era una tontería, perdona

 -¿Cómo?, dijo Amy alzando el tono de voz, ahora me lo dices.

 -Uffffffff, que bocas soy, que me gustas Amy, me gustas, no me preguntes ¿por qué?, porque ni yo mismo lo sé, nos suelo ir de culo veo culo quiero, no me suele

 -Iván por Dios, si no me conoces de nada, y te juro que soy muy normalita. No quiero hacerte daño, vamos a ser amigos, veras que sí, pero dejemos esos temas, por lo menos por ahora, le dijo Amy pero en realidad estaba orgullosa y contenta de haber escuchado de Iván él me gustas Amy.

 -Iván tienes razón dejemos ese tema, pero tenía que decírtelo, no quiero que te tome luego por sorpresa nada de lo que ocurra.

 -¿Cómo qué?  - pregunto Amy

 - No lo sé, ahora solo sé que me gustas y quiero conocerte, tampoco es nada malo

 - No Iván no es nada malo, nos conoceremos y nos llevaremos bien veras como si, Iván te tengo que dejar y volver al trabajo.

 - Adiós, Amy ha sido un placer escucharte

 - Adiós, Iván, lo mismo digo, un beso

 -Un beso Amy cielo

Amy colgó el teléfono, se dejó caer en el sofá con el móvil aun en las manos, luego lo tomo con ambas manos poniéndoselo debajo la barbilla mientras pensaba en lo acontecido en las últimas horas, era muy rápido y le había desbordado un poco, aunque ella siempre quería mantener el control de la situación el Iván este la había desubicado.  -En fin volvamos al trabajo -, se dijo.

Iván aún de pie apuro la cerveza la puso en la mesa y se sentó guardando el móvil, tomo el tabaco de la mesa y extrajo uno que prendió después. Levanto la mano llamando a Marta, esta acudió como rayo,  -Dime Iván, ¿Quieres otra?, mientras sus ojos y su sonrisa decían quiero que me pilles y me pongas mirando a cuenca.

 -Si, por favor, Marta, contestó Iván mirándola de arriba abajo y pensando que buenas estas condenada, pero no quiero historias hoy no.

Marta se dio la vuelta y se dirigió al mostrador él la seguía con la mirada y vio como entraba María arreglándose el pelo que ya lo tenía arreglado pero que viera Marta que se lo había pasado muy bien con Juan.  - Vaya ya acabo Juan, se decía Iván, ¿pero dónde coño se ha metido?

Miro por toda la zona de la piscina y en la puerta de vestuarios lo vio hablando con un matrimonio, saludando con una amplia sonrisa en la boca, porque Juan era simpático, muy simpático, tenía un don especial con la gente que se llevaba por calle a cualquiera, son habilidades que tienen algunos, un don, y Juan lo tenía.

Marta llegó con la cerveza, y le comento Iván ahí tienes la cerveza, ¿quieres algo más?, Iván se quedó pensando y se dijo, Amy no existe tío, no te hagas ilusiones tendrá como tú a cientos, se reía si le cuentas que dejaste un polvo por “fidelidad a ella”, además no tienes compromiso por ella, y tú debes sentirte bien.

 -¿Qué me aconsejas Marta? - respondió Iván

Marta sonreía pensaba: te voy a poner como una moto, y le dijo –Tengo mucho que dar, ¿quieres?

 -Wow, exclamo Iván, por supuesto mi vida que lo quiero.

Marta se pegó la bandeja en el pecho y mientras le regalaba su mejor sonrisa se acercó hasta él y al oído le dijo  -ya sabes dónde estoy, se dio la vuelta y se marchó hacia la barra.

Iván le miraba el culo mientras se marchaba, tomo la cerveza y le pego un largo trago, a esto Juan llegó por fin a la mesa.

 -¿Qué pasa Iván? uffffffff, genial tío

 - ¿Qué?, ¿has triunfado o no?

 - Tú qué crees chaval, hablas con el puto amo del amor, carcajeaba Juan

 - Tío que pasará con Alberto tarda demasiado

 -Creo que si Iván demasiado, no me gusta, vamos a tomar unas cervezas, termina esa anda, levanto la mano llamando a las camareras.

Marta, miro a María, y le dijo, - quiero pegarle un calentón a Iván, es muy guapo.

 -¿Te lo vas a tirar?  - pregunto María

 -No creo, solo quiero jugar un rato hoy no me voy a dejar follar como una puta, no me tomaría luego en serio y la fama que me daría en su círculo sería de aúpa, además sabes que estos tíos conocen a todo el club. Como mucho comernos a besitos y que me toque algo.

 -No juegues con Iván es un buen tipo, ojalá mi Juan fuese la mitad de formal que él

 -No quiero hacerle daño, solo quiero que se interese por mí y poco a poco ligármelo, si me entrego hoy, pasara de mí y seré una más y no quiero, me gusta mucho.

 - Mira Marta yo me je liado con Juan varias veces, estoy loca con por él, pero el cabrón me utiliza y yo me dejo, estoy bien así, pero Iván no es así, pocos escándalos se le conocen a pesar de la fama de los tres que yo sepa siempre está con la mujer por aquí salvo días como hoy que han venido los tres.

 -María pues lo he escuchado hablar con alguien y por lo nervioso y la cara de bobo que tenía es una tía, seguro.

 -¿Hoy?

 - Si ahora hace minutos y se ha llevado un rato, Mmmmmm Amy creo que decía.

 -No sé, no conozco a ninguna Amy y a las de estos las conozco a casi todas, las de las oficinas, y sus líos, pero Amy no sé. Jejeje, investigaré. Anda llégate a ver que quieren, saca lo mejor de ti, que a mí este me ha dejado uffffffff a ver si te dejan a ti igual, jajaja.

 - No voy a hacerlo con él, te lo he dicho, Ofu, que pesada estás, voy para allá.

Marta con solvencia y contoneando tu belleza se acercaba a la mesa, donde ambos miraban como se acercaba.

 -¿Qué vais a tomar?, Pregunto Marta

 -Yo contigo me tomaría hasta la vida más en serio, respondió Juan

A eso María desde la barra llamó a Juan por señas y se pasó el dedo por el cuello en señal que lo mata, Juan comenzó a reír y le tiro un beso de lejos

 -Dos cervezas y dime ¿a qué hora descansas un rato?, vamos a hablar tú y yo

Marta se acercó al oído de Iván y le dijo: - tómatela y vente a la barra, y se marchó con el mismo contoneo como llego para la barra.

 -¿Juan te la vas a tirar a la nueva?

 -En ello andamos, creo que lo tengo fácil

 -Nos lo podíamos montar bien los cuatro, la esperamos está noche y nos vamos por ahí

 -Juan, ¿estás loco, no recuerdas que hoy salimos todos con las chicas?, mientras se tomaba la cerveza

 - Joder es verdad, jajaja, reía Juan, se me había olvidado, es que a veces se me va la olla.

 -¿A veces?, jajaja, reía Iván mientras se tomaba la cerveza de un trago, tenía prisa pues en la barra le esperaba Marta.

Una vez terminada, se levantó y miró a hacia la barra, donde estaban y Marta mirando hacia ellos, Iván miró hacia juan que miraba a los ojos, Juan tomó su cerveza y se dispuso a tomar un trago. Iván ya se marchaba hacia la barra, Juan le seguía con la mirada, con las manos llamó a atención de María que apoyada con los brazos en la barra, se dio cuenta de las señas de Juan, y en contestación de las señas de Juan, le preguntó levantando los hombros y vocalizando sin articular sonido alguno “¿Qué?”, Juan con las dos manos hizo una señal metiendo un dedo en un circulito que formaban sus dedos pulgares e índice, María comenzó a reír y con la cabeza moviéndola de un lado para el otro en señal desaprobación, Juan con la mano señaló a Iván y luego con el puño cerrado y levantando el brazo derecho hacia arriba indicando que Iván estaba excitado.

Iván se acercó a la barra donde ya lo esperaba Marta, cruzaron el camino que va desde la barra hasta los vestuarios a un metro o metro y medio estaba protegido por setos para evitar que los clientes vean esa zona privada para camareros, sus motos, bicicletas, los vestuarios y demás cosas privadas de ellos. Ya en la puerta entraron a la sala de recreo, donde hace poco estuvieron Juan y María, él la abrazo buscando su boca, ella se dejó besar, pero las manos de Iván comenzaron a bajar hasta el trasero de esta, ella lo parto suavemente pero firmemente a la vez, Iván se quedó desconcertado, no sabía que decir, ella con sus dedos en los labios de este le dijo:

 -Iván no quiero hacerlo por ahora, quiero que nos conozcamos antes y saber de ti y tú de mí, no quiero ser un rollo de un rato, lo siento si te parecía que era así.

 -Pero, yo…, si lo siento perdona -dijo Iván dándose la vuelta para marcharse, ella agarró por el brazo para evitar que se marchara.

 -Iván, me gustas, pero no quiero ser más que un lío, no digo que dejes a tu esposa hoy y tengamos 10 años de noviazgo, pero tampoco quiero ser como María para Juan, entiéndeme. Anda ven.

Marta tomó por la cintura y le daba un beso de los soñados, tierno, metía su lengua suavemente en la boca de él, buscando la lengua, la rozaba suavemente, los labios mojados de ellas mojaban a los de él, él la abrazo por la cintura pero ya sabía hasta donde podía llegar y no pasaría de allí, precisamente no pensaba en nadie, esta chica sabía lo que se hacía y lo sabía, el levanto un brazo y comenzó a acariciar los cabellos de ella tocando suavemente están recogidos y él lo que hacía es como si peinara suavemente de nuevo, tomo la iniciativa en caricias, pues con la boca la llevaba ella, esta sacó la lengua de la boca de Iván y comenzó con el labio inferior, lo mordía suavemente, tirando de él, luego lo soltó y con los suyos los absorbía como si quisiera beberlo, él, le separó la cara suavemente de ella le beso en la frente y salió por las puertas por donde había entrado, justo antes de salir se volvió y le dijo: - Marta, ya hablaremos, hasta luego.

Ella se ponía bien la ropa, se retoca el pelo y se limpia los labios y se dirigió al servicio a volverse a pintar.

Iván se dirigió de los vestuarios a la barra, una vez allí le pidió una cerveza a María, esta se la sirvió mirándolo pero sin decir nada.

Este con la cerveza en la mano se sentó de nuevo con su amigo Juan.

 

 

 

Capítulo 3

Iván no sin trabajo consiguió abrir la puerta, luego guardó el manojo de llaves en el bolsillo de la americana y dio a la llave de la luz que estaba justo al lado de la puerta de entrada.

Ambos entraron riendo y recordando las peripecias de la salida de las tres parejas. Silvia entró directamente al baño, pero Iván se dirigió al salón, tiró la chaqueta en el sofá, se aflojó la corbata y se desabrochó el botón del cuello de la camisa, se dirigió al mini bar y sirvió 2 whiskies, al ver la cubitera llena de agua se dirigió a la cocina, donde en el congelador la lleno de cubitos, habiéndola vaciado antes de agua en el fregadero. Se dirigió de nuevo al salón allí estaba Silvia, sentada en el sofá y descalzada, tenía las piernas en la mesa, Iván se sentó le ofreció uno y encendió un cigarrillo. Tras uno segundos callados, Silvia rompió el silencio preguntándole, - Iván ¿qué ocurre con Alberto?, no me digas que no, tú lo sabes.

 -No lo sé, sabemos que algo le pasa, pero no ha soltado prenda, esta mañana en el club, lo llamó Sandra y se marchó, se disculpó y hasta ahí sabemos, luego has visto que toda la noche ha estado raro pero correcto, así que estoy como tú.

 - Sandra dice que lo nota preocupado, pero que tampoco le dice nada.

 -  Será por el trabajo, ya sabes que estamos en unos malos tiempo para todos, mira como lo pasan millones de personas que están en paro, el por lo menos tiene para luchar y vivir sin estrecheces, como nosotros.

 - Anda deja de hablar de eso ahora, estoy cansada, cariño estoy algo borracha, ¿posponemos el polvo para mañana?, anda cielo déjame dormir unas horitas, que luego te lías y nos dan las mil.

 -Si cariño, como quieras, yo me voy a poner un rato con el portátil, veré a estos por Face a ver si me entero de algo de Alberto

 - Tú, Donjuán, no me ligues por el Face, que ya sabes que con tus palabras y esa carita, me las vuelves locas y si te veo yo con alguna pendona de esas, te la corto a cachitos y me la como entera, jajajajaja. Hasta mañana, cariño mío.  - Le tiró un beso y se metió en la habitación.

Iván fue a por el portátil, lo coloco en la mesa de cristal y acero. Colocó el cenicero, el tabaco, el whisky, todo a mano y encendió el portátil.

Estaba nervioso mientras Windows iniciaba, encendió otro cigarrillo.

Ya una vez arrancado el sistema, entró en Face y se dirigió directamente al grupo, mientras lo cargaba, se fijó que tenía 5 peticiones de amistad nuevas, pero ni miró quienes eran, buscó directamente a Amy. No estaba, eso lo cabreó, pero cuando pensaba ya en irse, le saltó privado de Juan.

 -Iván, tío no me vayas a pinchar ahora que voy a follar con una ya, la tengo en privado, estoy a tope.

 -¿Quién es?, jajajajaja

 -¿Qué coño te importa?, ¿me quieres levantar a la perdiz, cabroncete?

 -Jajajajaja, vete a tomar por culo, capullo, se te va a gastar hoy, jajajajaja

 -Hasta luego, tío, yo te aviso si estas y te lo cuento a ver si te haces una pajilla por lo menos.

Iván no salía de su asombro con Juan - ¡Será putón este tío!  -, mientras reía, Juan había conseguido arrancarle una sonrisa y haberle quitado el mal humor.

Se fijó que estaba la tal Laura esa, se fue a por ella, -Me dio morbo esta tía -, voy a ver qué tal.

 -Hola, Laura, soy Iván, ¿qué tal?

Pasado unos segundos Laura contestó.

 -Hola, Iván, aquí un rato, charlando con amigos, y esperando a mi príncipe azul.

 -¿Tienes novio por aquí?

 -Soy casada, por aquí solo pasó buenas ratos encanto. Por cierto, ya tienes foto, y que guapo eres.

 - Gracias, y tú ¿tienes fotos? Ahora lo que sale es el dibujito ese, el que me habla, jajajajaja.

 -Ummmmmmmmmmmmm, no sé, no sé, si pasarte alguna, a lo mejor te gusto y querrás más de mí, jajajajaja

 -Eso te gustaría, ¿no?

 -Pues con lo guapo que eres y lo simpático que pareces, pues si, te la envío, espérame.

Mientras esperaba la foto tomaba un largo sorbo de whisky, saboreándolo, estaba borracho lo notaba en la percepción de las cosas, y la alegría le recorría el cuerpo, pero no le daba vueltas nada así que tenía el “puntillo” como se dice vulgarmente. La foto llegó, era una mujer de menos de 40 años, pero poco menos, guapa y un cuerpo genial, estaba en la foto con vaqueros y camiseta blanca ceñida, eso le marcaba una figura deseable para cualquier hombre incluido Iván,  -Y tu Iván que hace un príncipe como tú a estas hora solito, ¿o no estás solo?

 -La verdad que me han dejado tirado, cariño, pero bueno si lo hacen en la calle que tienen que dar la cara como no lo van a hacer por aquí, que nos escondemos en el ordenador, respondió e Iván, con la borrachera se estaba enfadando él solo con Amy, la verdad que lo daba por hecho, y ya veía que no era así encima el alcohol que le quemaba las venas y le hacía arder su sexo, pensó me voy a hacer una paja con esta le pediré cam.

 -¿Qué piensas guapo?

 - No nada, que me has puesto a mil, la verdad, estás buenísima, ufffff

 -Gracias cariño, esto promete, pero cielo estoy con una amiga, no estamos montando un lésbico, ¿te apuntas o me esperas?, bueno mejor espérame, que ella es lesbiana y no le van los tíos, espérame encanto.

Iván encendió otro cigarro y se apuró el whisky. Se echó para atrás en el sofá y perdió la mirada en el balcón donde se contemplaba la noche, despejada y tranquila, algunas nubes pasaban por el cuarto menguante lunar, en el Face las pantallas no dejaban de actualizar fotos, escritos, el chat era un ir y venir continuo, se sentía mal de verdad, estaba enfadado, pensó apagar e ir a dormir, pero algo lo mantenía allí, esperaba a Amy, pero ¿para qué?, son unas letras y unas fotos en un portátil, ¿la deseaba?, ¿le gustaba?,  -Estoy volviéndome loco, anda Iván relájate y vete a la cama, mañana será otro día.

Se incorporó de nuevo y se disponía a pagar el ordenador cuando, de repente entro Amy, al ver un insignificante punto verde en la foto de ella, su corazón le dio un brinco, se le olvidó todo en un segundo, pero no la pinchó, se quedó esperando mirando la pantalla fijamente a ver si le saltaba el privado, se impacientaba,  - Mejor me pongo otro, - se refería al whisky, se levantó del sofá y se dirigió al mueble bar. De regreso ya con la copa, vio por fin lo que espera un privado de Amy.

 -¡Hola, Iván!, ¿estás?

 -¡¡Holaaaaaaaaa!! Amy, me pillas por casualidad, ya me Iba entré a ver a Juan, que estaba por aquí, para hablar de Alberto, te conté de él. Te busqué y no estabas y me marchaba, habíamos quedado ¿recuerdas?

 -Te dije, que si estabas nos veríamos, creo que no es una cita formal, jajajajaja

 - Ya pero, bueno déjalo no he tenido buen día, perdona.

 -Tranquilo no me enfade, si quieres hablar Iván es escucho, ahora si prefieres estar solo, te dejo tranquilo. Muaks

 -Quédate por favor, si te esperaba para estar contigo un rato.

 -Aquí estoy

 -Gracias, de verdad Amy.

 -Hoy mientras estaba en el club, y juan se ponía las botas con María, Alberto jugándosela, me quede solo y te escribí, como viste, luego te llamé, y después me quedé pensando en ti un rato.

 -Suena bien, sigue, sigue

 -Pues creo que me gustas Amy, no sé por qué, ni me lo planteo ya, solo que tenía muchas ganas de verte por aquí.

 -Corres mucho Iván, veras yo estoy ahora muy bien, acabé mi matrimonio de muy mala manera, tengo dos hijos, un trabajo que me llena, no quiero más de momento en mi vida.

 -Tranquila, no meteré un problema en ella. Es tarde me voy a ir a dormir, además estoy borracho.

 -Iván, ¿no me ibas a contar tu mal día?, ¿no quieres hablar?

 -No lo sé Amy, te he dicho estoy borracho, y he encuentro mal un poco perdido, todo lo que ayer era mi mundo parece que se tambalea un poco, Silvia está rara, Juan en su línea, Alberto metido en mierda hasta el cuello, mi vida parece que pegó un giro de 90 grados, es la sensación que tengo ahora, y ahora estoy aquí con una perfecta desconocida contándole lo que no soy capaz de decirme a mí mismo. ¿Qué quiero hoy, ahora?

 -Iban es un mal día lo dijiste tú mismo, mañana pasará, además tienes una amiga aquí que te escucha y no te juzga.

 -¿Pero si me dijiste que no quería problemas?

 -No me explique bien a lo mejor, te dije que hoy no me voy a casar contigo Iván, no que hablemos y seamos amigos.

 -Bueno es que no estoy muy fino, discúlpame Amy.

 -Eso está mejor cielo, ains

 -Gracias Amy

 -Necesitas mimitos cariño, ¿te doy un abrazazo?

 -Jajajajaja, anda no te rías de mí, además abrasarme ahora tiene peligro

 -Ummmmmmmmm, podemos arriesgar, jajajajaja

 -Amy, estoy un poco, esto…, tengo ganas de estar contigo.

 -Iván, no me pidas nada más hoy, por favor no lo estropees las cosas surgirán por si solas, si está de manos del destino.

 -Bueno si crees que así mejor, yo Ok, pero mejor que el abrazo dame un beso de buenas noches y ya está.

 -¿Te vas ya?, ¿no quieres escuchar música conmigo un rato?

 -Es que, bueno mira si ¿por qué no?, vale

 -Ponemos un tema cada uno, ¿vale?

 -Vale, empiezas tú.

 -Escuchemos esta...

Así pasaron las horas Amy e Iván hasta cerca del alba.

 -Amy, Iván cielo vamos a dormir, es tardísimo yaaaaaaaaa.

 -Uffffffff Amy mi vida si, vamos. Oye gracias por esta noche ha sido genial

 -Yo también me divertí Iván, no me acordé de nadie, ni de nada estando contigo, y te prometo que muchas de las canciones que escuchamos en otras circunstancias si lo hubiese hecho. Eres un cielo, muakkkkkkkssssssssssss, hasta luego.

 -Adiós, vida, hasta luego. Dulces sueños

 

Iván despertó y el sol brillaba alto, toco al lado de Silvia de la cama y no estaba, se levantó y se dirigió hasta el salón seguí todo como lo dejo la noche anterior, se dirigió hasta la cocina estaban sus hijos María e Iván jr. Jugando en la mesa.

 -¿Dónde están mis soles?, ains

 -Hola, papá estoy pintando a Justin Bieber es tan guapo,

 -Pero María si podría ser tu padre, jajajajaja

 -Tonto déjame - contesto María medio enfadada, Iván se acercó a ella y la beso en abrazándola cariñosamente, Iván Jr. al ver que su padre besaba a su hermana y a él no le dio celos y se lanzó hacia él que casi lo tiran al suelo, Iván se rendía al peso de los dos críos y se sentó en la silla y a dejarse hacer cosquillas y besuquear, Iván adoraba a sus hijos, sería capaz de matar por ellos, muchas veces cuando ha tenido alguna crisis su matrimonio, aguanto más de lo que él hubiese aguantado sin hijos por ellos, una vez terminado el momento se puso un café, tenía resaca y se lo puso solo para despertar algo, se dirigió al salón y busco algún medicamento para la cabeza y se sentó en el portátil aun preparado de la noche anterior, lo encendió y mientras apuraba el café encendió un cigarrillo. A esto apareció Silvia por el salón aún llevaba la ropa de cama, con una bata por encima, estaba bellísima, Iván la miró levantando la cabeza de la pantalla del portátil.  - Buenos días reina.

 -Hola, Iván cariño mío, se dirigió hacia él dándole un beso en la boca, metiéndole la lengua hasta el fondo. Iván se giró para abrazarla, pero ella se incorporó excusándose,  -Iván los niños.

 -Silvia, ¿no se quedaban el fin de semana con tus padres?

 -Si lo que pasa que los tuvo que traer un rato porque tenían que ir a ver un amigo de ellos que está grave en el hospital.

 - Ah, bien, ¿quiénes, lo conozco?

 - No lo conocemos, se llama Juan, son amigos de la empresa, donde trabajaban

 -AH, bueno voy a estar un rato por aquí. ¿Te han llamado estas para comer?

 -Si vamos los 6, así que a ver si cotilleas lo de Alberto de una vez, que estás tonto, jajajajaja

 -Jajajajaja

Silvia se marchó hacia la habitación y se puso en Face, no había mucha gente, por supuesto Amy no estaba, se habían acostado muy tarde. Mientras las fotos le pasaban por la pantalla delante de su nariz, él pensaba en la noche tan especial que paso con Amy, cerró el Face y apago el portátil

La comida transcurría con normalidad todos charlaban y reían, aparentemente, pues Juan e Iván estaban analizando cada gesto de Alberto, este se estaba dando cuenta y se estaba poniendo nervioso, Silvia estaba demasiado atenta a toda esta jugada, Iván comenzó a fijarse pero él se lo tomo como pensando que era por cotilleo.

Estaban en los postres, Juan pidió una copa

 -Chicos seguir con los dulcecitos que yo me paso ya a las cosas de adultos, decía Juna riéndose.

 -Juan, replicó Iván, tío, ya empezamos, jajajajaja, Camarero, decía esto mientras levantaba la mano.

Así se pidieron copas todas, el camarero se las estaba sirviendo y saltó Silvia con algo de nerviosismo, que solo se dio cuenta Iván que ya la conocía.

 -¿Qué tal si nos vamos nosotras a hacer algo, los chicos le damos la tarde libre?

 -Sandra, vamos al cualquier centro comercial y miramos trapos, dijo Patricia

 -Vámonoschicas, se levantaba Silvia, Iván dame dinero dejé la tarjeta en casa total no iba a pagar de todos modos. Jajajajaja

 -Sandra, a mí no me hace falta llevo la mía. Alberto tesoro te quiero

 -Alberto y yo amor mío. Dame un beso, decía esto mientras abría los brazos esperando un abrazo con beso

Iván se les quedó mirando, uy, por lo que veo Alberto no habló nada con Sandra aun, uffffffff esto está feo, se decía para si

 -Juan a mí dame pelas, no llevo nada.

 -Joe que machistas sois, ¿ellas no llevan nada?, preguntaba Sandra, anda vámonos.

Se quedaron ellos tres solos

 -Alberto, ¿qué?, preguntó Iván.

 -Bueno no hable con Sandra como habéis visto, solo hablé con Bea, necesitaba hacerlo, en un principio tratamos de llegar al acuerdo de que abortara, pero...

 -¿Acuerdo?, no será que le exigiste que abortara, le reprochaba Iván, además espero que no le hayas hecho daños Alberto, eres mi amigo pero eso no te lo permitiría y sé que estás sometido a un gran estrés y tú bajo presión ufffff.

 -¿Qué quieres decir, Iván que soy agresivo?, parece mentira tío que seas mi amigo.

 - joder tío te quiero, pero estas mal, te dije que jugabas con fuego, ya sabes que Bea te ama y Sandra te adora. Decirle que aborte no es malo, además en tu circunstancia no viene de más, pero te conozco y se la habrás montado.

 -Juan, bueno tranquilizaros, no vamos a discutir entre nosotros, vamos a tomarnos otra y nos vamos a jugar al chapolín un rato, ¿vale?

 -Mira será lo mejor, porque manda huevos lo que tiene un que aguantar, protestaba Alberto, amigos para esto.

 -Eres un cabrón Alberto, estamos contigo, y te apoyamos, pero si no vas de legal no podremos ayudarte, así que haz lo que quieras.

 -Hombre hablo el cojo de la pata que cojea.

 -¿qué quieres decir con eso?

 -Pregúntale a Ernesto el compañero y amigo de Silvia, a lo mejor te dice porque te digo cabrón.

 -Me cago en tus muertos Alberto, dime eso fuera, Se levantó Iván amenazando a Alberto, Alberto se levantó también, Juan inmediatamente se puso en el medio

 -Peor, por favor, ¿estáis locos o qué?, venga ya tíos calmaros, por favor, pacificaba Juan.

Iván dejo dinero en la mesa recogió la americana y salió del local sin mediar palabra. Se dirigió al coche y allí dentro se sentó, puso música y encendió un cigarro, arrancó y callejeando con el coche, llegó hasta una tienda de bebidas donde compro una botella de whisky, volvió al coche, salió de nuevo conduciendo buscando un descampado que en el campo de la Feria encontró aparco allí, y comenzó a beber y llorar, estaba dando vueltas a lo comentado por Alberto, esa amistad de Ernesto y Silvia, siempre le pareció sana, le dolía la traición, porque una cana al aire no le importaba tanto de hecho él se las pegó de vez en cuando, peor que sea pareja de ella, es decir, amante, le dolía mucho, además si él no se entregó a más de una fue por ella, y ahora se sentía solo, engañado, sin saber dónde acudir, le parecía mentira, él que tenía miles de amigos, conocidos, estatus , nivel, y ahora ¿Qué?

Amy terminaba de recoger los enseres del almuerzo, sus hijos se metieron en sus habitaciones y ella fue por una ducha la necesitaba, el agua corriendo por su cuerpo y sus manos deslizándose casi sensuales sobre su cuerpo hacen que sin querer piense en Iván... NO sabe por qué él la hace sentir mujer...... Mientras roza sus zonas imagina a Iván sobre ella besando sus labios su lengua en su boca, pegando su piel a la suya, se le entre cortaba la respiración, bajito suspira y deja salir su nombre como plegaria. La piel erizada le dice cuanto excitada está de pronto suena el teléfono, asustada termina su fantasía se envuelve en la bata y corre... Joder es su hermana la despide rápido y se prepara un café. Sin querer late rápido su cuerpo cuando ve su luz encendida y lee de Iván su... Hola, Amy......

Iván después de dar vueltas, necesitaba hablar, no sabía con quién, pero la radio le dio la idea salió el tema Love is losing a game de Amy Whitehouse  y se dijo mi Amy...

Arranco deprisa y se marchó a su casa, puso la botella de whisky encima de la mesa el tabaco y arrancó el portátil, mientras este iniciaba, se dirigió a la cocina y trajo una cubitera llena de hielos y un vaso.

Se sirvió y se sentó en el sofá, y entro en Face, no estaba Amy, le dejo privado  -Hola Amy......, esperaba que apareciera, esto le dio más rabia, “Joder, mierda, esto es lo que me faltaba, no está, nunca está cuando quiero, mierda,”, se decía muy enfadado e irritado. Se puso a buscar frases y fotos derrotistas, tremendista y a colocarlas en su muro. Esperaba comentarios para responder violentamente, a esto entro Juan, desde el móvil.

 -Iván, ¿cómo estás?, te juro que yo no sabía nada, y Alberto se enteró la semana pasada, estaba de borrachera con Ernesto y este le hizo prometer que jamás te diría nada. Lo siento de veras tío, cuenta conmigo, y no hagas tonterías, es la versión de él, habla con ella y a ver que te cuenta, estoy seguro de que Silvia te quiere.

 -Juan estoy rabioso y dolido por como sucedió todo, no sé qué hacer, tengo que digerir esto, es muy fuerte.

 -Iván amigo mío, estoy contigo para lo que quieras, quizás lo mejor ahora es dejarte solo, desahógate, tírate alguna por aquí, o insulta grupos, lo que quieras, pero desahógate antes que venga Silvia y la líes.

 -Tranquilo, ella ya tiene mensaje, se pasara unos días con los padres, con mis hijos que ya pasaban el fin de semana con ellos. Es mejor no verla en días.

 -Ufffff, Iván no os veo separados, la verdad erais la pareja perfecta y ahora, bueno tío te llamo a la noche, este está llorando y borracho a ver qué coño hago con él.

 -Juan cuídalo, no vaya a hacer una tontería, que no tome cocaína, y tu guarda la que tengas que te conozco y seguro que llevas un par de raya, anda, hablamos mejor que esta noche mañana por la mañana.

 -No, te llamo, solo dime está todo OK y te dejo, pero tengo que saberlo.

 -Bueno como quieras. Te dejo.

Después de hablar con Juan, Juan, siguió buscando fotos y frases, pero a esto entro Amy.

 -Hola, Iván, ¿qué tal?

 -Hola, Amy, te estaba esperando, te necesitaba, por favor no te vayas, quiero hablar contigo.

 -Aquí estoy.

 -Mira es fuerte lo que te voy a decir, Silvia tiene un amante, no un rollo de una noche, sino un amante, con todas las letras,uffffffff

 -¿Qué?

 -Cómo te digo, estoy muy mal, Iván comenzó a llorar, Amy, me entere en la comida con mis amigos y ellas. Veras...

Iván le contó todo lo ocurrido y como se acordó de ella,

 -Iván ponme la canción quiero escucharla ahora mismo.

 -Amy, hoy lo veo todo negro, quizás, prefieras irte a hablar alguien menos conflictivo y que te haga reír más, corre ve, estaré bien.

 -Iván, no digas tonterías, además estábamos citados ¿o no?

 -Si, teníamos una cita sin cerrar, jajajajaja

 -Exacto, la canción enamora Iván, es preciosa.

 -Me encuentro bastante mal Amy, estoy perdido, me sentía mal por lo que hicimos la otra noche, no por nada sino que me estaba enamorando de ti, luche contra los sentimientos, me decía: - pero Iván si no la conoces, una foto, un privado y un teléf., y ya está, que te pasa, ¿y Silvia? Y ahora que me entero que Silvia tiene a otro, no sé qué hacer, no tengo ahora donde ir, por favor ayúdame. Te llamo.

 -Si, llámame.

Iván marcó su móvil y Amy descolgó enseguida.

 -Iván ¿qué quieres de mí?, yo ahora mismo, ufffffffffffff, quiero abrazarte y darte besos, me gustas y si te vale en estos momentos, he pensado en ti hoy. Tienes algo, pero quiero conocerte, así que primero curemos tus males y luego hablaremos de nosotros.

Amy ven cariño bésame, ven a mí. Amy te deseo, no pienso otra cosa ahora mismo, no sé si está bien o mal. Solo quiero poseerte. Iván notaba la erección debajo del pantalón. Comenzó a tocarse por encima de la ropa, Amy desde esta mañana me tienes loco, desabrocho el mismo y metió la mano por el eslip, se la tocaba. Ahhhhhhhhhh Amyyy.

Ella imaginó su dolor... Quería consolarlo pero como. La canción sonaba y ella cantó a su oído bajito mientras le decía cuanto despertaba en su ser. Sintió que él se aflojaba, Su voz llegó mezcla pasión rabia y deseo. Su cuerpo lo pedía a gritos. La necesidad de ser suya era mayor cada momento. Dejo que sus manos fuera las suyas buscándola entre las sabanas Que recorrieran su piel sin pudor. Abrió su cuerpo para él. La voz entre cortada y la respiración agitada le indicado el grado de excitación de Iván.

Te deseo, decía Iván mientras se quitaba toda la ropa dejándose caer desnudo en el sofá. Una mano aguantaba el móvil la otra se la meneaba. Su mente se disparaba imaginando a Amy tocándose para él. Se arqueaba en el sofá embistiendo con sus caderas al aire el aceleraba el ritmo la sentía gemir al otro lado de la línea... Amy... Amyyy, súbete encima de mí.

Amy lo ponía a mil le decía que rozaba sus pezones duros abre sus piernas y roza sus labios separándolos para buscar el centro de su placer, lo roza su cuerpo se levanta, deja que sus dedos dibujen su sexo lo recorren y cuando sus jugos los mojan entrar deslizándose jugando el delicioso sentir de su sexo su cuerpo temblando de deseo mientras con sus dedos, desata los mil deseos y las fantasías con Iván.

Iván levantaba su cadera podía sentir si calor en su vientre. Te voy a penetrar fuerte, ven. Cambio de mano tanto para el móvil como para el pene. Lleguemos juntos Amy ahhhhhhhhhh, ahhhhhhhhhh. Aggggggggg

Todo lo trastornaba. Con voz Jadeante y su respiración entre cortada ella movía su pelvis como si él pudiera penetrarla más profundo Necesita sentir a Iván sobre ella Moviendo sus caderas en una embestida salvaje.

El sube y baja de la mano por el pene fuerte lo tenía agarrado con fuerza sintió sacudirse su cuerpo y el semen brota fuerte de su sexo como fuente. el continuo sacando su deseo brutal todo de dentro de él, el éxtasis es total, le tiembla el cuerpo, las manos, le sale un gemido fuerte, desgarrado de rabia, placer, amor, una mezcla indescriptible

Amy corriéndose dice su nombre una y otra vez mientras siente el fuego brotar de sus entrañas. Amy pega un gemido de placer al sentir como explota su sexo siente los espasmos de Iváncorriéndose siente como dice su nombre, como si pudiera morder su carne besar su boca y perderse en ella para siempre. Amy sabe que no fue un acto de amor, pero entiende que ambos necesitaban explotar el deseo y la Rabia contenidos. Solo un té quiero Iván... sale de su boca. Cuelga se desconecta

Mientras recupera la respiración mira su móvil y frustrado ve que Amy se ha ido... Un escalofrió recorre su cuerpo... y solo puede decir “y yo Amy”.

 

 

Capítulo 4

Iván se levantó de su sillón echándolo para atrás y pegándolo al balcón que presidía su despacho, pegó de nuevo la silla a la mesa y se giró a mirar la calle, el cielo estaba azul, pero ese día le daba igual, estaba confuso y nervioso, se había destruido su vida y construido otra en unas pocas horas, pero tenía miedo, sus ojos lloraban de tristeza no por desamor, jugueteaba con el bolígrafo en las manos las lágrimas recorrían ya todas sus mejillas, tomó con firmeza el bolígrafo, y se dijo en voz baja,  - ¿y ahora qué hago?, estoy confuso me estoy enamorando de un fantasma, mi vida se derrumbó y solo quiero buscarla a ella, mierda.

Se metió las manos en los bolsillos giro sobre sí mismo para colocarse delante de la pantalla, suspiro y dijo, voy a buscar a Marta al club.

Tomó la americana que colgaba del perchero y salió del despacho

 -¿Está el jefe?, le preguntó a la secretaría,

 -Salió y tiene para toda la mañana, va con... ya sabes.

 -Bueno que se divierta, de todas formas hoy no estoy para mucho.

 -Uy, sé de uno que tiene un mal lunes, jajajajaja, reía la Elvira mientras iba a descolgar el teléfono

 -Espera, no llames, me ha dejado visitas o llamadas pendientes

 -No, así que estás libre por mi parte.

 -Me voy al club un rato, ¿te vienes?

 -Ummmmm, ¿estarán tus amigos?

 -Jajajajaja, ¿qué te los quiere tirar otra vez?

 -Uy, pues si que estás de mala leche, sabes que pasó y me sedujo Alberto, pero pasó y ya está. Además, paga tu mala ostia con quien te salgo de los huevos pero no conmigo, buen día Iván. Elvira bastante enfadada descolgó el teléfono y comenzó a llamar, Iván se alejaba de ella hacia la puerta de salida.

Conducía rápido por la autovía, cuando sonaba el móvil, el nombre que aparecía le sobresaltó, AMY, descolgó el mano libre

 -Iván hola ¿cómo estás?

 -Buenos días Amy, bien tesoro ¿y tú?

 - Iván bien, algo confusa pero bien. Perdona como me fui ayer

 -Tranquila, todo está bien. ¿En el trabajo?

 - Si estoy tomando un aperitivo, y pensé en llamarte para disculparme

 -Que aproveches, yo voy a tomar algo, voy en el coche, ¿te puedo llamar en un rato?

 -No, lo siento entro otra vez en 15 minutos, pero si quieres nos podemos ver por en Facebook, por la noche

 -Por supuesto que si, me conectaré toda la tarde, y te espero, no falles por favor. Amy, te quiero.

 -Uffffff, Iván, por Dios, calla, que me pones nerviosa, esa voz andaluza a una madrileña, bien, hasta la noche. un beso

Amy colgó, dejó el móvil en la mesa y mordía el sándwich mirando aún no sabía que le pasaba, lo deseaba, la excitaba, le producía infinita ternura, la estaba volviendo loca.  -¿Qué voy a hacer con este tío, por Dios?, Amy anda céntrate, no es el momento de enamorarse de nadie, y menos de un sevillano que está como una puta cabra, en fin vamos para la segunda parte de la jornada, joder todavía es lunes, se decía mientras se levantaba para dirigirse a su puesto.

Iván por fin llegó al club, se le venía a la cabeza todo lo ocurrido en las últimas horas, pero le retumba aún en la cabeza la voz de Amy y su bello rostro como vio en la fotografía, entro hasta un velador vacío y se sentó. María al verlo salio de la barra, con bandeja en la mano.

 -Hola, Iván, buenas tardes, ¿qué quieres tomar?

 -Hola, María mi vida, una cerveza

 -¿Vienes solo?

 -Jajajajaja, no he quedado con Juan, no sé dónde anda, estará trabajando.

 -Era por el servicio graciosillo, ahora te la traigo, o quiere s otro calentón y te lo trae Marta, jajajajajaja

 -Tráelo tú anda,  - a Iván no le sentó muy bien la broma de María, en realidad es que no estaba para bromas. María se marchó hacia la barra, Ivan sacó el móvil y abrió el Face. Nada más entrar lo primero que busco es si estaba conectada Amy, al ver que no se puso a leer cosas, entro en el grupo y vio a Laura,  -¡Ostras, Laura!, ¿qué pasaría con ella? - se dijo Iván,  -Bueno no le pincharé, si lo hace ella inventaré cualquier cosa

Iván por fin llegó al club, se le venía a la cabeza todo lo ocurrido en las últimas horas, pero le retumba aún en la cabeza la voz de Amy y su bello rostro como vio en la fotografía, entro hasta un velador vacío y se sentó. María al verlo salió de la barra, con bandeja en la mano.

 -Hola, Iván, buenas tardes, ¿qué quieres tomar?

 -Hola, María mi vida, una cerveza

 -¿Vienes solo?

 -Jajajajaja, no he quedado con Juan, no sé dónde anda, estará trabajando.

 -Era por el servicio graciosillo, ahora te la traigo, o quiere s otro calentón y te lo trae Marta, jajajaajajaja

 -Tráelo tú anda,  - a Iván no le sentó muy bien la broma de María, en realidad es que no estaba para bromas. María se marchó hacia la barra, Iván sacó el móvil y abrió el Facebook. Nada más entrar lo primero que busco es si estaba conectada Amy, al ver que no se puso a leer cosas, entro en el grupo y vio a Laura,  -¡Ostras, Laura, ¿qué pasaría con ella? - se dijo Iván,  -Bueno no le pincharé, si lo hace ella inventaré cualquier cosa. -

A esto llego María con una cerveza se la sirvió y se sentó con él

 -Iván, ¿todo bien?

 -No María no va bien, tengo problemas de todo tipo.

 -Ay, mi niño, dime, ya sabes que puedes confiar en mí

 -María, te cuento una cosa a ver qué opinas.

Iván le contó todo lo acontecido con Amy, esta escuchaba atentamente las explicaciones de Iván.

 -Por eso qué piensas María

 -No se parece qué interés tiene, ¿pero de que va ella?, no tengo ni idea, ten cuidado con Silvia, como se entere.

 -Deja a Silvia, que ya le vale a ella.

Marta se acercó a la mesa donde charlaban los dos y sonriendo se sentó con ellos.

 -María, ya recogí todo de la barra, no hay nadie, bueno solo Iván, ¿me puedo sentar con vosotros?, tengo los pies destrozados, uffffffffff, decía esto mientras se los acariciaba por encima de los zapatos.

 -Claro mujer, le decía Iván, no hablábamos de nada secreto.

 -Ah bien dijo Marta mientras sonreía y miraba a Iván a los ojos.

 -María, quédate con él Marta voy a llamar al amigo de este, señalando a Iván, a ver si viene y nos vamos a comer los cuatro.

 -¿Qué?, pero si tenéis que estar aquí no?

 -Bueno llamó a una coleguilla y se venga un rato con alguna amiga, hoy no habrá mucho por aquí.

 -Marta, hoy no voy a seros de muy buena compañía estoy algo de bajón, además no sabemos si Juan podrá venir o no.

María se levantó de la silla y sonriendo les dijo a los dos,  -“ Esperaros, veréis”, y se marchó hacia la barra.

Marta e Iván se quedaron solos, Se miraron y sonrieron ambos.

 -¿Cómo estás, Iván?, pregunto de pronto Marta.

 - Marta hoy no es mi día, así que no vayas a jugar.

Marta iba a contestar cuando llegó María con una sonrisa de oreja a oreja

 -Chicos nos vamos a comer, así que Iván cámbiate de carita que toca divertirse, deja ahí los problemas para luego.

Iván estaba otra vez hundido y despistado, quizás su vida estuviera cambiando y el no se preparó para ello, el almuerzo fue un desastre con Marta, esa chica lo estaba intentando manejar, él si pensaba con la bragueta le iría bien, pero quería intentar algo nuevo, había conocido a alguien que si parecía la adecuada para amarla a por todas y ser amado con locura, eso él no lo conocía, ni nadie, pero creía en ello, siempre lo creyó pero, como un sueño de adolescente que llevaba escondido en su interior y tapado por toneladas de macho -conquistador. El adoraba a Silvia o por lo menos hasta hace 1 día, pero no era el amor de su vida, lo sabía, le era cómodo vivir así. Mujer, hijos y amigos para hacer correrías y sentirse aun vivo, se decía "¿para que buscar el amor si lo tengo todo?, además si es el grial que dudo que exista", parecería un Quijote del siglo XXI, Allí estaba fumando un cigarro, de pie, junto a la puerta de su coche, no se encontraba bien, Marta se había ido enfadada, Juan y María a lo suyo y él otra vez solo y mal.

 -Chico estas mal, ufffffff, si, necesito a Amy, decirle que la quiero y que quiero llegar a todo con ella, pero como decirle eso, Creería que estaba loco o peor, bueno vamos a tomar algo, sabes que ahora solo te tienes a ti. ¡Juan eres un cabrón!, folla, tienes a dos amigos medio hundidos y ala, a meter el churro -.

Juan y María habían llegado a los vestuarios tomados de la mano, nada más pasar las puertas abatibles se apoyaron en la pared, Juan comenzó besándola con pasión, ella le rodeaba el cuello con sus brazos, una mano acariciaba el muslo de la chica y la otra la tenía puesta en el trasero perfectamente redondeado, su mano recorría perfectamente las formas, ella con su mano fue bajando acariciando el cuello, paso por el pecho por encima de la camisa, desabrocho el primer botón, Juan comenzó a acelerar la respiración, al notar el tacto de la femenina mano de María, dejó de besarlo y tiró con una mano fuertemente del cabello de Juan obligándolo a echar la cabeza para atrás, ella se lanzó hacia su cuello pegándole pequeños bocados, mientras le decía,  -te voy a tomar como nunca Juan, soñarás con este polvo toda la vida.

María empezó a desnudarlo llevándoselo hacia los vestuarios propiamente dicho, en esa sala rectangular, había varias taquillas unos bancos largos y muchos percheros con nombres y ropa desordenada, al final de la sala están las duchas son amplias e individuales, allí en los bancos lo fue desnudando hasta dejarlo totalmente desnudo, una vez que tiro el eslip al suelo lo empujo contra un banco, sentándolo de un golpe. Tomo el móvil y llamo a Marta, y al momento comenzó a sonar Erotika de Madonna, María comenzó a bailar sensualmente alrededor de Juan, que sudaba entre el alcohol y el calentón a que estaba siendo sometido, María movía las caderas tocándose desde los hombros hasta los muslos y volvía a subir, las manos casi no tocaban su piel, le puso un brazo encima del hombro y comenzó a subir y bajar, moviendo caderas y nalgas como imitando el acto, Juan miraba la escena con los ojos como platos, sin poder articular palabra, María se comenzó a desabrochar su blusa, despacio botón a botón, mientras movía sensualmente sus caderas al ritmo de la canción, una mano comenzó a acariciar los cabellos de Juan, el pobre solo hacia resoplar, la otra mano seguía quitando botones, de los pelos paso a acariciar el rostro de juan, acariciando la frente, los pómulos, la barbilla, quitándose el último botón con ambas manos abrió está destapando los hombros, se agachó y moviéndolos de adelante atrás se los acerco a la boca, él la agarró para besarlos pero ella, no se dejó se fue hacia su espalda y con su propia blusa le ató las manos a la espalda, y enseguida se puso delante de él de nuevo, puso una pierna en el banco y moviéndose de atrás para adelante se fue quitando la falda, quedándose con un sujetador blanco y unas braguitas del mismo color, agarró los pelos del Juan y lo obligo a poner la boca en el ombligo este lo besaba con avidez, ella seguía bailando, las canciones iban avanzados y ella seguía torturando a Juan que llevaba la erección desde que lo sentó en el banco, después de retirarle la boca del ombligo, Juan logró balbucear unas palabras casi sin querer le salían de dentro y decían: " más no, por favor acaba ya, que me voy a correr solo, por favor", María empezó a notar que iba en serio y se quitó el sujetador se sentó encima de juan, echando la braga para un lado se sentó encima de él metiéndose el pene erecto de Juan.

 - Aggggggggg, gimió el conforme entraba el pene dentro de la vagina de María.

 -Ven amor mío, házmelo como me merezco, ahhhhhhhhhhhhhhh

 -Siiiiiiiiiiiii, tomaaaaaaaaa, por hacerme sufrir.

Juan solo podía levantarse un poco del banco, y empujar haciendo fuerzas con el culo. Ella trotaba literalmente encima de él, las embestidas de ambos fueron subiendo en intensidad y frecuencia.

 - Eres un puto maricón, fóllame como merezcoooooooo, agggggggggg

 -Tomaaaaa puta eso es lo que te gustaaaaaa.

 -ahhhhhhhhh, Juan así, así, así por diosssssssss.

Ambos eran en ese momento un solo cuerpo ella lo agarraba con fuerza atrayéndolo hacia su cuerpo el con las manos atadas a la espalda solo podía dejarse hacer su boca rozaba el pezón de ella se lo metía en la boca y lo soltaba para respirar.

Descompasaron las embestidas para cuando uno relaja el otro embiste, así duplican el ritmo del acto, los sudores los jugos y los cuerpos se mezclan formando un solo cuerpo entregado al amor, que cada segundo que pasa se hace más nervioso, señal que está llegando el orgasmo para ambos, María es la que comienza a tener los claros síntomas de llegar antes. Comenzó a mover la cabeza de atrás para adelante, de lados gritaba.

 -Aggggggggggg, juan mi amorrrrrr, eres un maldito cabrón, pero te adoro, por diosssssss, me corrooooooooooo, aaaahhhhhhhhhhh

Esos últimos culazos de María metieron a Juan en pleno orgasmo lanzo un grito echado la cabeza para atrás.

 -María, me corroooooooooooooo yaaaaaaaaaa, ahhhhhhhhhhhhhhh

Ella al escucharlo se levantó corriendo de encima de él y en ese momento el pene comenzó a lanzar semen que ella puso su pubis delante para que le cayera encima de este, y con la mano siguió meneando el pene para que saliera todo él, juan suspiraba, aliviado de por fin descargar eso que tenía dentro después de lo que le había echó pasar durante la última hora que aproximadamente duro el episodio.

Lo que Juan si pensó: "la joía me dijo que me lo haría como nunca y lo ha hecho, genial"

Iván se sentó en la terraza del primer bar que encontró. Tenía que ordenar sus ideas, llamar a Silvia, ver a sus hijos, estar con Amy, arreglar con Alberto, matar a Juan.

Pero lo primero que haría es tomarse un whisky e intentar no pensar en nada, solo disfrutarlo y ver a la gente pasar e imaginar que son y que hacen cada uno, eso le ha funcionado siempre y relajado en momentos de tensión lo ha hecho infinidad de veces en circunstancias de presión, como antes de reuniones de trabajo y en otras contadas ocasiones.

Tomada ya la copa y más relajado, bueno la verdad que comenzó hasta a reír de imaginar cosas de la gente y meterlos en papeles concretos de la vida.

Se decía Iván: “Bueno de vuelta a mi realidad tengo que centrar todo lo que tengo que hacer y realizar una lista de prioridades. Creo que empezaré por Alberto, primero que lo quiero un montón al cabronazo ese, intentaré una vez arregle con Alberto hablar con Silvia, no sé nada de ella y ni siquiera sé que sabe ella de lo que ocurrió ayer, y más relajado esta noche mi Amy, a ver que podemos avanzar en la locura que llevo en mi cabeza con ella, ¿qué pensará ella?, no sé vamos a actuar que ya es hora, de enderezar este lunes negro, buen quizás pida otra copita y ya me pongo manos a la obra.”

Efectivamente, para Iván había sido un día negro, pero para los demás también había sido un día raro, muy raro.

 

 

Capítulo 5

Alberto, colgó el móvil y lo soltó sobre su mesa, se levantó y se asomó a la ventana, la abrió y encendió un cigarrillo que fumaba lentamente apoyado en el pretil de la ventana, las cosas estaban arregladas con Iván, pero se sentía mal no por lo que le dijo, sino por no haber hablado antes, hacía años que Silvia lo engañaba, por mal del destino el amante es intimo amigo de un compañero de trabajo, una noche decidieron salir de copas y llegó él, - Mira este es mi amigo Paco, somos como hermanos -. Ya conforme pasaba la noche, se fueron hablando de correrías, mujeres, amigos y sexo, y en esa conversación lo soltó

 -Tíos os tengo que decir una cosa llevo 3 años con amante, se llama Silvia, nos va genial, yo quiero irme a vivir con ella, pero ella no se decide, yo soy separado desde hace años, pero ella está aun casada, no le va bien con su marido, tiene dos hijos que adora y es una belleza. No sé cómo hombre así pueden llamarse maridos de alguien, ¿sabéis?, no le hace ni caso. Bueno os lo dije a ver si un día se decide, quiero vivir con ella y compartir mis días y mis noches.

 -Eso es fuerte, le replicaba Alberto sin imaginar que hablaban de Silvia la mujer de Iván, imagínate que no es así, y el es un buen tipo…

 -No quiero pensar eso, tengo confianza en Silvia y no me mentiría.

Siguieron hablando y Alberto comenzó a sospechar cuanto más datos daba Paco de su “Silvia”, hasta que ya no podía más y realizó la pregunta que aseguraría todas sus dudas,  - ¿El marido se llama Iván?,

Paco se puso pálido y afirmo con la cabeza, la reacción de Alberto no se hizo esperar se lanzó a por él y le propino un puñetazo en toda la boca, pero Carlos reacciono de inmediato mediando y entre dos camareros se lo llevaron fuera del local, Alberto estaba hecho una furia gritaba, pataleaba, una vez expulsado del local, comenzó a caminar en dirección al coche, una vez dentro y dado el contacto, arrancó para ir a casa de Iván, pero se detuvo, se lo pensó mejor y decidió hablar con Silvia a solas. Silvia al principio lo negaba todo, pero tuvo que ceder, le imploro y lo amenazó con contarle a Sandra lo de Bea que lo sabía todo por Bea, que ella si la conocía. Desde entonces Silvia lo desprecia y teme a la vez, el evitando a Iván pues no podía mirarlo a la cara, todo por su egoísmo de estar con Bea y Sandra a la vez y no tener que elegir. Todavía no sabe qué hacer con ambas, no quiere dejar a ninguna, pero llegó el momento de elegir a alguien. Se le vino a la cabeza el 1.º aniversario con Bea. Ella venía agobiada del trabajo, no quería mucho ajetreo, menos follar pero...,ufffffffff aquel aniversario que le preparó a Bea: "Ella llegó a la casa, metió la llave en la cerradura, abrió la puerta y antes de que la hubiese abierto por completo, le dije desde el interior que se detuviese. Esbozo media sonrisa y miró con curiosidad al interior. Vio que todo estaba oscuro y que solo hay suaves destellos amarillentos colocados por el suelo.

 Le dije: - ¡Ya puedes entrar!

 Lo hizo resonado sus zapatos de medio tacón en el suelo de parqué de la casa. Llegó al salón y vio un romántico caminito de velas que le dirigía hacia baño.

 La casa estaba templada, pero yo tenía calor, es algo que me calienta pero no hablo de calentarme sexualmente hablando, sino de otra sensación única. Esa sensación de felicidad que te reconforta, que hace que te olvides de todo lo negativo del día en un instante… Ahora mismo me sentía tan a gusto de que llegara a casa que no pudo hacer otra cosa que esbozar la más grande y más tonta de mis sonrisas. Ella continuó avanzado siguiendo el reguero de velitas que hay en el suelo y entró en el baño. Cruzó la puerta y allí está, metido en la bañera, asegurándome de que el agua estuviera perfecta para cuando ella llegara. Sabía que no es momento de una mirada salvaje o lasciva, sabía que lo quería es relajación, cariño y ternura.

 Lentamente se fue quitando toda la ropa, la dejó caer despreocupadamente. Cuando estaba desnuda se acercó a la bañera y me metió conmigo

 El calor subía desde sus tobillos y se extendió por todo su cuerpo como un virus, conquistando cada una de sus células. Se sentó apoyando su espalda contra mí pecho y se retiró el pelo hacia un lado para notar mi respiración por su cuello. Y en ese momento, justo en ese momento, cerró los ojos y se relajó como una reina: sin preocupaciones, sin miedos, apagando su mente para sumergirme en la mar más cálida que hay. Yo la rodeaba con mis brazos y recostó su cabeza en mi hombro. Cerró los ojos y se relajó felizmente.

 

 Mmmmm… Momificada en esa posición soltó un suave murmuro de placer.  -Me he quedado dormida en el agua y lentamente me voy despertando - me dijo. Vio como el agua de la bañera estaba en movimiento en vez de estar en calma.

 - Aahh.

 Gimió entre dientes desprevenida. Pero, ¿qué ocurre? Sintió un cosquilleo vespertino por el interior de sus muslos y sus piernas, que están estiradas bajo el agua, se contoneaban por el fondo. Mmmmm.

 Su abdomen tenía la piel de escarpiada y se dio cuenta de que sus manos están apoyadas sobre él. Yo las llevé allí mientras estaba dormida y las sujeté a ambas con una mano. Las mantuve agarradas por las muñecas, las dos a la vez. Sin saber porqué intentó soltarse pero yo las tenía bien aferradas, segundos después volvió a gemir de placer.

  - ¡Aaahhh!

 Poco a poco se fue dando cuenta de lo que estaba sucediendo realmente. Esas ondulaciones de la superficie están siendo provocadas por una corriente de agua generada en el fondo. Esa corriente acariciaba sus muslos, subió hasta su estómago y tenía desatada su furia en un remolino de sensaciones que se lanzan contra su clítoris.

  - ¡Aahh! ¡Aahh!

 Gritaba de placer despreocupadamente, su cuerpo se tensaba y sus caderas se levantaban del fondo de la bañera. Entre un pestañeo y otro, comencé a meter en la bañera. Allí donde está el grifo, el cable que sujeta la alcachofa de la ducha lo sumergí y lo acerqué hasta ella.

 Cuando se dio cuenta por completo de que yo la estaba masturbando, ayudándome de la ducha, ya era tarde para ella. Ya estaba muy excitada, sus pezones estaban duros y, aunque sus párpados apenas tenían tiempo para levantarse, su garganta sí que lo tenía para emitir jadeos cada vez más y más rápido. Mis labios se ceñían a su cuello con la misma pasión que le pone un quinceañero para hacer su primer chupetón…

 - ¡Aahh! ¡Aahh!

 Magníficas emociones recorrían su interior, sentía el agua besándole los labios mayores, acariciando la entrada de su vagina, dando la presión perfecta sobre esa bolita que tienen todas las mujeres y que hace que, al presionarla, se retuerzan de placer.

  - ¡Aahh! ¡Aahh!

 ¡Dios que rico! ¡Quiero más! -decía Bea La lujuria la llevaba a soltar mis manos del grillete que las mantenía bajo prisión. Agarro sus muslos bajo la tibia agua y clavo las uñas con la misma fuerza con la ella sentía su orgasmo llegar. Decía: ¡Me encanta!

  - ¡Sí! ¡Sí!

 Ella agitaba. movía la cabeza de un lado a otro, se mordía el labio, sus caderas la elevan de nuevo y el agua que la rodeaba empezaba a chapotear por culpa de sus movimientos. Decía: ¡Me corro, ya llega!

  - ¡¡AAAHHH!!

Uuffff.

 Y acto seguido, se hundió bajo el agua con una gran sonrisa. Al sacar la cabeza, la abracé fuertemente y la besé en la mejilla.

 Le dije: “Te voy a preparar algo para cenar, ¿vale cariño?”

 Ella confirmó con la cabeza.

Después de le vino la sonrisa de Sandra, su forma de andar, las mejillas llorosas cuando le entrego en brazos recién nacido su primer hijo, decía  -cógelo Alberto es nuestro hijo -, al tenerlo en brazos y sentirlo suyo, fue increíble.

Se dio cuenta de que no sabía qué hacer, parecía que a su manera estaba, enamorado de las dos. Si no deja a Sandra vea con el crio lo va a dejar, cosa que ni por asomo quiere, pero si sigue con Bea, tendría que dejar a Sandra y perdería a sus hijos y todo lo que había sido su vida hasta ahora.

Quizás los más acertado en esos momentos fuese irse lejos un tiempo para pensar con tranquilidad y cuando volviera con una decisión tomada, ir a por todas y estabilizar de una vez su vida.

 -Ya está, se dijo, pediré un traslado temporal a Madrid o Barcelona, allí podré ganar puntos para el trabajo y encima me relajo.

Alberto volvió a sentarse en su mesa para continuar haciendo el informe de pedidos que estaba haciendo. - En fin volvamos al trabajo así me distraeré un poco.

Iván nada más colgar con Alberto, marcó el teléfono de Silvia, al tercer tono descolgó

 -hola, Iván, buenas tardes, dijo Silvia en tono muy serio.

 -Silvia, hola, ¿Cómo estás?

 -Aquí en casa de mis padres, con los niños, esperado a ver que hacías, me entere ayer, supuse que estarías furioso y algo desorientado, así que decidi quitarme de en medio con los niños, ellos no saben nada.

 -Fue horrible Silvia, estoy totalmente perdido, no lo esperabas para nada que tuvieras un amante fijo, siempre pensé que alguna canita al aire habrías echado, pero n amante, doble vida, uffffffffffffff, que fuerte y doloroso para mí.

 - ¿Me vas a dejar?, te prometo por mis hijos que lo entiendo, pero podíamos comenzar de nuevo.

 -No sé Silvia de verdad, estoy confuso con todo esto. ¿Sabes que casi me pego con Alberto, uno de mis mejores amigos, por defender tu mentira, pero bueno eso paso. Ahora lo mejor es que me dejes pensar, vente a casa, tu casa, yo me iré a un piso alquilado. Los niños deben estar en casa, y nosotros debemos pensarlo. Un favor te pido no metas a ese tío en casa con los niños. Hablamos Silvia, puedes llegarte esta noche yo ya no estaré. Cuídate mucho, mañana espero en la puerta de casa a los críos me los llevo yo al cole los recojo y pasaremos la tarde juntos, te los llevo por la noche y así los compartiremos de momento, ¿te parece bien?

 -Iván, por favor, ¿cuándo vamos a hablar de nosotros?

 -Déjame unos días por favor.

 -Bien, como quieras, lo de los niños me parece justo, mañana mismo arreglo lo mío con Paco, vamos, lo dejo, te amo a ti,  uffff, no sé por qué hice eso, Silvia comenzó a llorar, por Dios Iván, no puedo perderte me muero sin ti.

Iván colgó el teléfono, ya se había tomado varios whiskys, pero ya había conseguido su primer objetivo. Tener contacto con los problemas que tenía, con Alberto solucionado y son Silvia ya por lo menos sabía de ella y sus hijos.

Recuerdo lo mal que me sentí cuando la engañe por primera vez en la oficina con Mónica.

Y recordó como fue todo, veces a Iván se ha de quedar para hacer horas extras en el trabajo…
Como informático cuando hay algún problema con los ordenadores, o bien cuando se ha de actualizar alguna base de datos.
Iván tiene un carguito, digamos es el “jefe” de sus compañeras, organiza las tareas, distribuye los turnos, etc.
Un mes de agosto tuvo que hacer una actualización de una base de datos, y una de sus compañeras tenía que quedarse para hacer un informe que se tenía que entregar al día siguiente; la mejor hora es la primera de la tarde, come un bocata rápido y se pone a la faena.

Lo malo es que ese agosto no había aire acondicionado por culpa de unas reformas, siempre en verano se aprovechaba para lavar la cara de la oficina (pequeñas reformas, pinturas, mantenimiento de máquinas, etc.), con lo cual hacía un calor infernal, por lo que llevaban la menor cantidad de ropa exigida, es decir, yo llevaba camiseta y un pantalón blanco de lino y mi compañera llevaba falda corta, blusa sin sujetador…
Mónica, su compañera es muy voluptuosa, y el ciñe de la blusa hace que siempre se le vea el nacimiento de sus generosos pechos, cosa que a Iván le lleva de cabeza.

Iván estaba en el ordenador central, haciendo su trabajo y sudando como un pollo, por lo que me había quitado la camiseta quedándose solo con el pantalón, además la conexión a internet los traía fritos desde hacía unos días y Mónica, estaba con un informe que le estaba dando guerra y como estaba en un despacho pequeño estaba peor que Iván, de pronto oyó un golpe y se dirigió al despacho.
Mónica había puesto café en una cafetera eléctrica y había saltado la jarra que lo contenía, al haberla puesto con agua fría y el calor del café lo había hecho estallar, cuando Iván llegó allí ella estaba temblando, era la primera vez que le ocurría y no sabía qué hacer; para tranquilizarla la abrazó un poco mientras le decía: tranquila, no pasa nada, no ha sido culpa tuya…
Al hacerlo notó la presión de sus pechos en el de él y la dureza de sus pezones que se habían erguido por la impresión; estaba sudada, las gotas resbalaban por sus mejillas, cayendo al cuello y deslizándose por el canal de sus pechos, el espectáculo era algo febril.

Se agacharon para recoger los restos del recipiente, con tan mala suerte que se dieron un pequeño cabezazo y cayeron al suelo quedando ella sobre él. Sus piernas a horcajadas sobre una de las piernas de Iván apretándola por la caída, su blusa medio abierta enseñando sus pechos escondidos tras un sujetador malva que no le hacía falta ninguna, los dos en silencio mirándose y sonriendo, su pelo rizado cayendo sobre la cara de Iván…
Iván no es ningún santo, y no creo que nadie con una chica así y en una situación como aquella lo fuese, así que bajo el riesgo del acoso sexual me lanzó

Levantó la cabeza para besar aquellos labios gruesos y pequeños al tiempo que con una de sus manos cogía uno de sus pechos e intentaba librarlo de la prisión del sujetador.
Ella se quedó quieta, asustada, indecisa, pero al mismo tiempo Iván notaba como sus caderas empezaban a moverse para restregarse sobre su pierna.

El suelo del despacho no es el mejor sitio para estos menesteres, y tras unos minutos pasaron a la sala de descanso donde hay un sofá para hacer más agradables los descansos.
Ya en el sofá se quitó el pantalón, quedándose con el eslip, que parecía una tienda de campaña canadiense, ridículo pensó, así que al momento estaba fuera.

Ella se quitó la blusa, tan solo quedaba un botón abrochado, y la falda, mostraba esa combinación malva tan bonita que yo otras veces solo había imaginado.
La tendió bocarriba y le sacó los pechos por arriba besándolos mientras clavaba su pierna entre las suyas; estaba preciosa, con la cabeza echada hacia atrás con los pechos apuntando al cielo y con su braguita apretando mi pierna.

Besó sus pechos con ansia, lamía sus pezones mordiéndolos con cuidado, ella decía que no estaba bien, que era peligroso, pero no dejaba de moverse.
Fue su despacho cogió un lubricante de Durex, ese de efecto calor, dulce… y se puso a trabajar.
Le quitó la mínima expresión de braguitas y descubrió un pubis arregladito, rubito, que emanaba un olor suave pero a la vez penetrante, olía a deseo.

Lo beso mientras sus manos aprisionaban sus pechos, los estrujaba sin miramientos, parecía un panadero amasando la masa, una masa dura y tostadita por el sol, le gusta el toples, y la verdad es que unos pechos sin marca de bikini son perfectos.

Su sexo parecía estar en una sauna, húmedo, cálido, aquello era una delicia, pero para probar y así saber de primera mano si funcionaba le puso una generosa ración de lubricante, se pasó porque del sexo le fue cayendo hasta su culito; se vio forzado a limpiar aquel desastre, chupó sus labios, su clítoris parecía un botón de disparar misiles, estaba rojo e hinchado, duro, a medida que lo iba chupando Mónica temblaba, eran como compulsiones, en una de ellas adivinó un orgasmo, supuso que así era porque sus manos apretaban su cabeza y sus piernas empujaban su espalda hacia arriba y se relajó.

Entonces le dio la vuelta, empezó a comerle el culito, Iván pensó: -la verdad es que ese gel funciona, no he probado un culito tan dulce como ese -, metía su lengua por su agujerito y sonaba como cuando pisas un charco con cuidado, sonaba liquido.

Mónica estaba enfadada, no me había hecho nada y a ella le gusta trabajar, así que decidió probar también el gel.
Lo tumbó y puso en la cabeza del pene un chorro de lubricante, no sabía que estaba frio al principio, y empezó a deslizar sus labios sobre él; esa boquita que siempre me la ha parecido pequeña de repente se hizo grande, le chupaba el glande como si fuese un chupa -chups, parecía gustarle ya que al momento veía como desaparecía por entero el pene.

Con una mano le cogía la base y la otra fue apretando su culo, buscando, hasta que encontró un canal, como no avanzaba más le pidió que se levantase, y allí de rodillas ella y él de píe introdujo un poco su dedito en el culo de Iván; era una sensación rara para él, pero no desagradable.

Cada vez que se metía la polla en su garganta le metía un poco el dedito en el culo y eso le excitaba, tanto que le dijo que parase un poco, notaba que si seguía un poco más la iba a bañar en leche y no quería que eso acabase ahí.
La puso en cuclillas sobre él; no les hacía falta lubricante, entró de golpe, hasta la empuñadura, era como si su boca hubiese cambiado de sitio y le estuviese comiendo con su conejito.

Sus piernas empujaban, se impulsaban en el sofá para entrar y salir, parecía que estaba trabajando en un banco de gimnasia, cada vez que entraba dentro de ella le hundía en el placer y cuando salía de ella le invadía el miedo a correrse.

Le comía los labios, le chupaba los pechos, tenía uno de sus dedos en su culito - ojo por ojo…  -, no sabía que más hacer, quería disfrutar del momento por si no volvía a repetirse.
Le dijo que tuviese cuidado al correrse, que aunque tomase anticonceptivos tenía miedo, la tranquilizó, le dijo que controlaba, al decirlo sonrió y asintió con la cabeza,
No tardaron más de diez minutos hasta que se vieron las caras mientras se corrían, ella no paraba de jadear y temblar como una hoja, el empujaba tan fuerte que creía que iba a meterse dentro de ella enterito.
Al acabar se tendieron los dos en el sofá, él aún dentro de ella, mientras su pene iba menguando notaba como salían sus jugos, calientes, espesos.

Estuvieron abrazados mirándose cinco o diez minutos, tras los cuales se levantaron y empezaron a limpiar todo aquel destrozo; la leche de él leche caía de su conejito como si fuesen lágrimas, se limpió un poco y recogieron también la sala.

Iván, aun consumía whisky, estaba algo mareado y se dijo:- voy a llamar a Juan que me deje las llaves de su apartamento, se lo alquilaré por ahora, mañana tendré que hacer una lista de lo que me hace falta, cargador, ropa, aseo, algunos libro y mi portátil.

 

 

 Capítulo 6

 

 

Amy , estaba buscando en los amigos del face de Iván, solo tenia a Juan, Alberto, una tal Laura y una Marta.

Laura es una más del face, la tenia Juan y él y 2500 amigos más, no podía estar con Iván, este estaba recién entrado además no era de Sevilla, pero esa Marta si era de Sevilla y en su trabajo ponía en un club social, Iván también le habló de un club. Sabrá esta chica algo de él. Amy la buscó y la encontró, le envió mensaje y esta contestó

-Amy , ¿te conozco?

-Tenemos un amigo en común

-Juan, seguro

-Nooooooo, se quien es, pero es Iván

-Ahhhhhh, ¿te gusta?, normal

-No, solo somos amigos, muy amigos pero nada más

-Bueno ¿ qué quieres, te puedo ayudar en algo?

-No es que quería darle una sorpresa, y quería saber cosas de él, que le gusta, sus aficiones en fin cosas que no sé de él

-Jajajajajajajajaja, vamos te lo quieres tirar y quieres estar segura de que hacer. jajajaja

-Quiero hacerle un regalo, su empresa nos hizo un trabajo en el hospital muy bueno y el fue personalmente quien se encargo, mal pensada, jajajajajajaja.

-Bueno, no soy la más indicada, sé que está casado, que me quiso follar el sábado en el club, morreamos, pero no me deje más, él se molestó mucho y hoy hemos almorzado, pero tiene problemas con su mujer y estaba hosco y desagradable.

-Jajajaja, ¿qué, le llevas el diario?

Amy tenía un cabreó monumental, y Marta sabía que estaba jodiendo a esa tía, y le daba morbo, además si estropeaba cualquier plan de Iván, mejor

-Podría tenerlo en mi falda todo el día si me dejara follar, pero una no es una puta, como tantas que hay por ahí.-le escribía Marta a Amy con toda la mala leche del mundo

- Reina, sí que hay cada cacho de puta , que no te veas. ja

-Mira tía, paso de pelearme contigo, no te conozco ,ni me interesa nada de ti. bye

-Que te follen zorra, bye

-Si será Ivan.

-Lo veremos

Amy , fue a bloquear, pero se lo pensó mejor y no lo hizo , es mejor tenerla controlada que no saber que hace , estaba disgustada, pero que le puede exigir a Iván, si no son nada, no le estaba siendo sincero del todo, pero tampoco le ha mentido. Dejó el móvil en la mesita de noche apagó la luz y se propuso dormir, mañana hablaría con él, le pedirá explicaciones, o quizás no hablarle más y olvidar todo. Bueno mañana decidirá, pero tomo el móvil otra vez para dejarle un mensaje que la buscara al día siguiente justo cuando lo iba a dejar entró Iván.

Juan estaba de pie apurando la lata de cerveza, charlaba con Iván sobre detalles del apartamento.

-Iván ya sabes acostúmbrate a cerrar la llave del gas cuando te vayas , y aunque el termo es automático, apaga el interruptor cuando no lo uses, no me fio de esos cacharros, ¿me escuchas?

-Siiiiiiiiiiiiiii, contestó Iván mientras jugueteaba con la lata de cerveza recostado en el sofá, todo está bien Juan , no te preocupes.

-¿Estás borracho?

-No , solo tome unos whiskies , estoy bien, vete ya pesado

-Vale me voy , hasta mañana , te llamaré a la oficina, abrió la puerta llevando la americana en la mano, y protestando decía, tiene cojones todo a la mierda en tres días , es increíble, y cerró de un portazo.

Iván tomo el móvil en las manos y busco el face para entrar y buscar a Amy, en ese momento sentía que la necesitaba más que a nada en el mundo. Amy aún estaba conectada, él la vio y en seguida le envío privado.

-Hola Amy , mi vida.

-hola Iván cielo, ya me iba a ir. No he tenido buen día.

-Ufffffffffffff, cuéntame a mí.

-¿ qué te pasó?, - preguntaba Amy para investigar que le había ocurrido con su esposa.

-Te deseo, ahora, ya

-Pero bueno, respondió Amy enojada, ¿qué te crees que soy?

-Lo siento, quiero más cariño que sexo

-¿Estás bien?

-No Amy, no estoy bien, pero estos días mi vida ha cambiado y parece que todos los caminos me están llevando a ti.

-Cuéntame cariño, te escucho, estoy aquí contigo

-Gracias, eres linda Amy, estos días descubrí muchas cosas que estaba ciego con ellas, pero se destaparon muchas mentiras, eso despeja mi camino.

-Te escucho pero si no me cuentas, no te podré ayudar .

-Verás de una reunión de amigos, estábamos las tres parejas, saltó la liebre que mi mujer me engaña, no una aventurilla pasajera, sino que tiene un amante, eso derrumbó mis esquemas, casi me pego con mi amigo Alberto, así que ya ves. Me he ido de casa y estoy de momento en un apartamento de Juan.

-Ufffffffffffffff, que mierda ¿no?

-Hace dos días, que andaba yo despistado pero esto aclaró mi camino, quizás sea para bien Amy, no lo sé, estoy un poco despistado aún, es mucho el cambio en poco tiempo.

-Te entiendo Iván, cuenta conmigo para lo que quieras, estoy aquí contigo ahora y siempre que lo desees, me gustas mucho Iván , todavía tiemblo después de la otra noche, si te vale en estos momentos para algo dicho queda, amor.

-Gracias Amy, yo estoy loco por ti por eso llevo las cosas mejor de lo que creía, parecía que el problema iba a ser tú, pero esto de Silvia me ha ayudado bastante para darme fuerzas y apostar todo por ti, quiero enamorarte y te conviertas en mi pareja y en todo en mi vida.

-Iván aquí estoy guapo Tenorio, ven con tu Amy bésame.

-Amy, ¿lo hacemos por video?

-Si Iván , me da vergüenza pero vale yo tengo llámame por video.

Amy se tendió en la cama, se puso bien los short y se arreglo algo el pelo, el móvil comenzó a sonar y esta lo descolgó enseguida salió por la pantalla Iván recostado en el sofá de costado, llevaba pantalón y camisa desabrochada,

-Hola reina, me tienes excitado mira y enfoco el bulto que se adivinada debajo el pantalón, Iván comenzó a quitarse la camisa, se quedo solo con el pantalón, se acaricia las zonas genitales por encima del pantalón. Amy enfocaba solo su parte superior pero le decía como bajaba la mano y se acariciaba su vulva por encima de los shorts, el desabrochó su pantalón y los fue sacando se quedo solo en slips y la cabeza púrpura de su glande asomaba por encima de estos, estaba muy excitado, le decía:

-Amy , te deseo por dios-, se sacó el pene y comenzó acariciarlo de arriba abajo fuerte pero despacio puso el visor del móvil para que saliera íntegro.

-Amy bajo su visor y puso como se metía la mano por debajo de los short la mano se movía despacio recorriendo su sexo.- agggggggggggg,- gemía Amy

-Enséñamelo, Amy y los pechos, por favor-, le pedía Iván mientras el pene le iba a estallar, el lo meneaba my rápido, estaba super-excitado.

Amy se quitó la camiseta y el sujetador, dejó sus pechos al aire y subió la mano de su sexo a los pechos, comenzó a masajearlos, tomándolos por las base y los rodeaba como desenroscando algo, luego tocaba los pezones que estaban tiesos y duros era oscuros, Amy era morena de cabellos, tenía la piel también tostada no solo por el sol.

Iván miraba la escena, y frenaba a veces el ritmo del pene para no llegar al orgasmo tan pronto, estaba tan excitado que si seguía ese ritmo se iría enseguida. Ella fue enfocando como bajaba la mano hasta el sexo y se acariciaba, desabrocho los shorts, no sin dificultad los lanzó fuera de la cama quedando en bragas, se veía el oscuro bello de muy cuidado le adornaba el sexo, metió la mano por el lateral de la braga y acariciaba toda la zona, ella gemía como posesa, él viendo la escena comenzó de nuevo a meneársela y a gemir, parecía que el orgasmo no tardaría en llegar para ambos,

-Amy avísame cuando estés cercana al orgasmo quiero llegar contigo. Agggggggggggggggg

-Siiiiiiiiiii, por dios que gusto Iván te deseo tanto.

Iván ya solo enfocaba el pene, como su mano lo recorría de arriba abajo, Amy presa de la excitación colocó el móvil frente a su sexo, tapado con las braguitas, y se veía como la mano se movía por dentro de ellas.

-Agggggggggggg, Iván prepárate que pronto vamos a llegar, por dios que gusto, agggggggggggggggggg, me viene , me viene.

-Toma Amy mira mi polla, como se hincha , aggggggggggggggg, agggggggggggggg

Amy le dijo:- Iván yaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa, pordiossssssssssssss me corroooooooooooooooooooooo, te quieroooooooooooo, te quieroooooooooooo

Ivan comenzó a soltar semen por doquier manchando todo, el móvil, las manos , el pene. – me corrooooooooooooooooooooo, toma mi lecheeeeeeeeeeee

Ambos se quedaron callados mirando cada uno al otro, aún ambos enfocaban a sus respectivos sexos.

Amy levanto el móvil devolviendo la imagen a su cara- sonreía aun recuperando el aliento, - ufffffffffffffffffffff

-Ivan enfocó su rostro y también sonreía , tenia el rostro colorado y aun recuperaba también el aliento- Te quiero Amy, te necesito ahora más que nunca.

-Iván amor, me tengo que ir a dormir, mañana madrugo, te busco por la mañana.

-Si amor, hasta mañana, te quiero. Dulces sueños , yo voy a ducharme y también me voy a ir a la cama.

Iván acabo la comunicación y se quedó medio adormilado desnudo en el sofá.

Pero de pronto lo despertó el móvil que sonaba.

-Pero si es Alberto, ¿Qué coño querrá a estas horas?- Iván descolgó el móvil,- ¿qué pasa Alberto?

-Iván, ven corre al Virgen de Fátima, corre por favor, por lo visto Bea está abortando y estoy solo con ella, corre amigo por favor.

-Me ducho y en 20 minutos esto allí.

Iván se levantó de un salto y se dirigió hacia la ducha.

Capítulo 7

 

Cuando Iván se bajo del taxi, vio a Juan en la puerta de urgencias del hospital, el hospital daba a una gran avenida amplia y arbolada con palmeras, esta recorría la entrada de la ciudad desde Cádiz y la atravesaba hasta casi el mismo centro, recorriendo el famoso parque de María Luisa, varios puentes, pabellones de la exposición del 1929 que entonces dio un toque especial a la ciudad, entre estos pabellones se encuentra el pabellón de México, Cuba, Colombia, etc. Cada uno la ciudad de le dio distintos usos, el taxi ya se alejaba mientras Iván apresurado corrió al encuentro con Alberto, este estaba fuera fumando, se le veía nervioso y apurado, Iván fue a su encuentro. Alberto al verlo lo abrazo y se fundieron en un abrazo cariñoso, eran muchos años de amistad y compartir vivencias, aunque en los últimos días se había enrarecido.

-Cuéntame ¿qué ha pasado?, le preguntaba ansioso Iván

-Por Dios, discutimos en su piso, Alberto lloraba mientras explicaba lo sucedido a Iván , fuimos subiendo el tono de la discusión, ella se puso muy nerviosa y se empezó a encontrar mal. Yo me asuste y le preguntaba: pero, dime ¿ qué te pasa?, dime Bea por Dios, dime, ella con la mano en tu partes erógenas decía , me duele Alberto , llama a una ambulancia que estoy comenzando a sangrar. Llamamos a una ambulancia y la trajeron para aquí. EL médico no me dijo que estaba abortando, está en quirófano pues le tiene que hacer un raspado de matriz.

-¿Entonces ya abortado?, preguntó Iván.

-Ya habrá abortado, no sé como estará ella y como le sentará todo esto.

-Imagínate, ella quería tenerlo como te dijo

-Vamos a tomar algo, eso tardará y aquí no hacemos nada, ¿le has dejado tu móvil?

-Sí, me llamarán cuando salga, además tengo que llamar a su madre y ella se encargará de hermanas y demás.

- Vamos.

Iván pasó la noche en el hospital, desde allí salió para la oficina, sabía que eso le resultará pesado, pero ¿qué podía hacer?

La mañana iba trascurriendo e Iván aparte de cansado estaba ansioso de saber algo de Bea, pero no quería llamar a Alberto porque no sabía dónde ni cómo estaría. Llegó la hora de comer e Iván marcó el teléfono de Juan. Quedaron para comer, Juan tampoco sabía nada de Alberto, así que decidieron ir al club a comer y desde allí dirigirse al hospital por si seguía ingresada Bea .

Cuando llegaron al hospital estaba Bea con una hermana de ella, tenía buen aspecto aunque aun estaba en la cama con la vía puesta.

Iván y Juan se acercaron a la cama cada uno por un lado, dándole un beso cada uno.

-¿Cómo te encuentras?- pregunto Iván.

- Chicos os dejo un rato con ella , voy a comer algo que aun no almorcé- se disculpaba Carmen hermana de Bea, tomó el bolso de la silla que tenía colocada al lado de la cama y salió de la habitación, Juan se le quedó mirando el culo de esta, Iván se dio cuenta y comenzó a sonreír. “ no cambiará nunca “ se dijo.

-Mal Iván tanto por el aborto como por Alberto, Bea comenzó a llorar

Iván se sentó con ella en la cama y la abrazó, Juan tomó la mano de ella y la apretaba.

-Se ha ido, y dice que para siempre, se ha ido llorando diciendo que no soporta más , está hundido, que me hizo daño y no puede con ello, seguía relatando Bea mientras lloraba desconsolada.

-¿Qué dices ¿, preguntaba Juan incrédulo, ¿ pero donde se ha ido?

-No lo sé, por favor ir a buscarlo, sin él me muero de pena, lo amo, lo amo, por favor, desesperaba Bea.

-No te preocupes Bea, Iván y yo vamos a buscarlo, en algún sitio estará.

-Bueno Bea , tú tranquilízate, lo encontraremos, te lo prometo , la seguía abrazando Iván , con las lágrimas saltadas.

-Esperaremos a tu hermana, para no dejarte sola. Pero relájate, ya pasó todo.

-No por favor, estoy bien y mi hermana vendrá enseguida id a buscarlo ya, traérmelo por favor.

-Si no perdamos un solo minuto, bueno Bea cielo, volvemos nada más saber algo, ¿tienes el móvil operativo?, decía Iván.

-Si por supuesto, gracias chicos, sois verdaderos amigos.

Ambos salieron de la habitación preocupados por la situación.

-¿Dónde estará el cabrón este ahora?

-No sé yo hablé con el ayer y estaba preocupado pero no lo vi con intención de hacer nada drástico. Decía Iván pensativo, ¿dónde lo buscamos?

-Por nuestros abrevaderos de siempre, a lo mejor está en alguno. Vamos primero al club comemos algo y si no está seguimos. Si no lo encontramos y llama Sandra ¿qué hacemos?

-Ni idea tío, vamos a ver qué pasa.

Ambos fueron a varios bares donde solían ir por las mañanas a copear, primero comenzaron por la zona centro, allí hay varias bodegas con solera, típicas cada una en alguna especialidad, en Sevilla es típico los bares con alguna tapa especial que es la que atrae a los clientes. En todas no bebieron porque si no la borrachera sería de escándalo, luego fueron al típico barrio de Triana a varios vares, pero nada ni había estado Alberto , ni sabían nada de él. Se acercaba la hora de comer y ambos decidieron irse al club para almorzar y a ver si alguien sabía algo, una vez allí y haber preguntados a propios y extraños, se dieron un descanso para comer.

María se sentó con ellos y los tres almorzaron, una vez la gente se fue marchando quedaron solos, los acompaño Marta, charlaban sobre lo acontecido y ambas estaban alucinando con la historia.

-Os contaré algo que me ocurrió el año pasado, flipareis, Juan, recuerdas que todos los días me iba al parque de María Luisa por las tardes en primavera y verano a pasear  preguntaba melancólico Iván, mientras miraba al whisky- pues un día me paso algo espectacular, no lo conté pues me dio vergüenza de mi actitud, pero me dejé llevar y así paso, el alcohol consumido le soltaba un poco la lengua pues…….Una tarde, pese a la ligera lluvia, salí a dar mi paseo diario por el parque. Al llegar, éste estaba casi desierto por ser sábado y la fina lluvia. Sólo algún que otro deportista corriendo y varios turistas le daban algo de vida al recinto. Tras caminar varios minutos por el interior del parque por la zona asfaltada, opté por desviarme por uno de los muchos senderos de tierra que hay flanqueados por árboles. De repente, a unos pocos metros por delante de mí, vi a dos mujeres, una madura de unos , la otra más joven, de unos veinte. Su aspecto dejaba claro que se trataba de dos turistas. La más joven llevaba una camiseta blanca, una leggins negros, dejando ver unas bonitas piernas y unas botas negras. La de mayor edad se resguardaba de la ligera lluvia bajo un paraguas , una camiseta negra unas mallas negras tan ceñidas a su cuerpo que marcaban un precioso y redondo culo y unas manoletinas negras. - Calzado poco apropiado para un día lluvioso- pensé. Unos instantes más tarde contemplé cómo ambas mujeres se metían por otro sendero bastante más estrecho que aquel por el que caminábamos y terminaban perdiéndose entre árboles. Me pareció extraño que cogieran ese desvío en el sendero, pues me conozco bien el parque y sé que esa zona termina sin salida, cortada por arbustos y más árboles. Seguí avanzando y acercándome al desvío que ambas habían tomado y, cuando llegué a él, me detuve y miré a la izquierda, por donde se habían perdido las dos mujeres. Y entonces comprendí el motivo de haber elegido ese camino: a escasos diez metros de donde yo estaba se encontraban las dos turistas. La madura había dejado el paraguas sobre la tierra y se encontraba en cuclillas, con las mallas bajadas hasta las rodillas y soltando un buen chorro de orín que salía con fuerza de su vagina. La chica joven estaba aún de pie, se había bajado los leggins y estaba a punto de hacer lo mismo con las braguitas blancas que llevaba debajo. Ninguna se había percatado aún de mi presencia. Sin pensarlo más me acerqué todo lo que pude a ellas, haciéndome el despistado, como que pasaba por allí por casualidad. Mientras la madura seguía orinando despreocupada, la chica se bajó los leggins y las bragas y dejó a la vista por unos segundos su joven coño completamente depilado, antes de agacharse y comenzar a orinar. En cuanto el chorrito de pipí empezó a salir de su rosada vagina, la chica alzó la vista y me vio a apenas varios metros de ella. La cara que se le quedó era todo un poema. Yo, parado ante ella, la miraba con descaro. - ¡fuck, shit- exclamó la joven al verse sorprendida por un extraño en semejante situación. Ese grito hizo que la madura, que hasta ese momento meaba con la cabeza agachada, levantara el rostro y me viese también. Comenzó a hacerme gestos con la mano para que me fuera, pero yo no estaba dispuesto a irme de allí sin ver cómo terminaban de orinar. Eran ellas las que estaban en una actitud poco decorosa, meando en un sitio público y al aire libre. Finalmente la madura se dio por vencida y siguió orinando ante mi presencia, con la cara de nuevo agachada, mientras yo le veía su coño velludo echando todavía chorritos de pipí. Por su parte, la joven me gritaba furiosa cosas en inglés que yo no entendía bien y creo que, por el susto que se había llevado al verse sorprendida, se le había cortado hasta la meada, pues terminó antes que la madura. Se levantó tratando de subirse las braguitas y los leggins, mientras yo me deleitaba observándole el sexo despojado de vello. Pero las prisas y los nervios de la chica hicieron que las dos prendas se enredaran un poco y tardase más de lo normal en recomponer su ropa, prolongando el tiempo de exposición de su húmedo coño ante mis atentos ojos. Finalmente logró subirse las bragas y los leggins. Se quedó allí esperando a que la madura finalizase y murmurando todavía. Ésta no tardó mucho más en acabar, se limpió la vagina con un kleenex que tenía en la mano, lo dejó caer a la tierra, se subió las mallas (la muy putita no llevaba bragas), cogió el paraguas y me lanzó una mirada fulminante de reproche por mi actitud de haberme quedado viéndolas. En ese momento, sin esperar a que se marcharan, olí el kleenex usado y a continuación me bajé la cremallera del pantalón: tras apartarme el bóxer comencé a mear justo sobre los charcos que habían dejado las dos turistas. Ellas, en lugar de irse, se quedaron observando toda mi acción. Cesaron el murmullo y las palabras de reproche y las dos mujeres tenían fijada su vista en mi verga, mientras orinaba. Cuando acabé, empecé a acariciarme los testículos y toda mi polla, hasta terminar de ponerla totalmente tiesa y dura. Las dos extranjeras parecían no estar dispuestas a irse, así que comencé a masturbarme delante de ellas, pensando en sus coños que acababa de ver y en el profundo olor que se había quedado impregnado en ese kleenex. La más joven dio varios pasos hacia la derecha para poder tener un mejor ángulo de visión sobre mi pene erecto. La madura se acercó un poco más a mí, situándose a escasamente un metro de mi polla. Yo me la agitaba ya frenéticamente con todo el glande fuera del prepucio, pasando mi mano sobre ella una y otra vez y mientras mis bolas se bamboleaban a un lado y a otro. Sentí que todo me iba a explotar, la más madura se bajo de nuevo los pantys y saco el coño peludo ofreciéndomelo para que echara allí mi semen, mientras se metía los dedos, masturbándose también me tiró de la mano para que se los metiera yo, ella agarró mi polla y la meneaba fuerte, fueron escasos minutos que ella se abrazara a mi rozando mi polla por su raja mientras se corría encima, entonces varios chorros de semen salieron disparados del orificio de mi glande cayendo todo en el velludo sexo de la mujer, esta comenzó a extenderlo por la poblada superficie, gimiendo aún, yo saqué mis dedos chorreando de ella y también se lo pasaba por el pelucón. Nos abrazamos unos segundos, pero enseguida ella se separo se subió el panty, me percaté entonces por la joven y entonces la vi tirada en el suelo con toda la ropa bajada masturbándose aún y suspirando de placer, mi pene se puso tieso de nuevo y me dirigí con el en la mano para metérsela ella no se dejó, solo me dejaba masturbarla y ella tomar mi pene, lo meneaba fuerte mientras yo le frotaba el clítoris, la segunda ( la más madura), me ofreció el coño a mi boca, ya lo tenia seco de semen y flujo después de haberse limpiado a fondo con los pañuelitos, así que comencé a comérselo, primero chupando su clítoris luego metiendo la lengua en ella, la más joven estaba llegando al orgasmo entre espasmos y gemidos, me apartó la mano y soltó mi pene para recuperarse, esto aprovecho la otra para darme la vuelta y montarme, me lo hacía como posesa, eso hizo que mi pene estallara de encima de su pelucón, ella me abrazaba fuerte mientras se le volvía los ojos, se vistieron y se fueron, no volví a verlas pero cuando paseo por el parque aún me acuerdo.