Cuento de Navidad.

María regresaba por la calle en dirección a su casa contenta es la primera Navidad que libre de líos de juzgados, abogados, peleas, lloros, por fin con su hijo y con custodia única, en unos días llegaría la Navidad, su madre, hermanos y sobrinos, todos celebrarían juntos por primera vez felices la llegada de las fiestas. María iba colocar el árbol después de las compras en los almacenes había comprado todo tipo de adornos para la casa, sería perfecto, antes de subir a casa con todas las bolsas, paso por la tienda de Joaquín el tendero de debajo de su casa el de toda la vida.

-Buenos días Joaquín ¿qué tal?

-Hola vecina buenos días, y fríos que se nos ha echado de golpe como todos los años, ¿qué puedo hacer por ti?- contesto Joaquín mientras se frotaba las manos en señal de tenerlas heladas.

-Joaquín prepárame una bolsa con todo tipo de adornos para el árbol de chocolate, ya sabes de todos eso adornitos a Nacho le encanta, Nacho le llamaba todo el mundo al pequeño Ignacio, el hijo adorado por María y quien le ha dado tanta fuerzas para luchar contra el monstruo de su ex marido y padre del pequeño, luego cuando llegue él del colegio que hoy le dan las vacas, se llegará a por ella y las colocaremos juntos , toma te dejo 30 € y ya ajustaremos cuentas cuando baje mañana.

-Estupendo vecina ahora mismo me pongo a prepararlas, hasta mañana entonces que tengas un día feliz.

María salió de la tienda contenta como llevaba todo el día, y se dirigió a casa.

Nada más llegar soltó todas las bolsas que esparció el contenido en la mesa del salón, saco el árbol y unas cajas de adornos de otros años y con todo se dispuso a poner el árbol y demás adornos en toda la casa. Lo primero la entrada colgando guirnaldas y luces pasillo puertas hasta llegar al salón. Una vez terminó de colgar todo. Se dispuso a sacar el árbol de la caja y ponerlo en un macetero lleno de piedras. Lo coloco y abrió sus ramas, solo quedaba los chocolates para colgar, miro el reloj y era casi la hora que llegara Nacho. Se dirigió a la cocina para hacer la comida mientras, al rato miro el reloj y hacia más de media hora que Nacho debía haber llegado. Ya comenzó a intranquilizarse peor se dijo – Estará despidiéndose de sus amigos que ya no se verán hasta después de vacaciones.

A esto sonó el teléfono dando una noticia mortal para ella, era la policía que su hijo camino del colegio un conductor bebido lo había atropellado y esta grave en el hospital.

María salió corriendo del domicilio tomo el coche y se dirigió al hospital.

Nada más entrar allí el médico y una enfermera le esperaban en la puerta de urgencias.

-¿Sra. Gómez?, soy el doctor Medrano, de urgencias.

El médico le tendió la mano y hizo el gesto que se sentara en los asientos dispuesto para pacientes y familiares ella temblando y sin poder reaccionar se sentó

-Como sabrá su hijo fue atropellado por un vehículo cuyo conductor tras darse a la fuga ha sido detenido. Pero su hijo tienes politraumatismos en tórax y cabeza, está en coma inducido y muy grave, lo siento.

María agacho la cabeza y comenzó a llorar, y entro en un estado de ansiedad que el propio doctor tuvo que atender con calmantes y tendiéndola en una camilla. Despertó al poco y se un salto bajo de la camilla y salió de la habitación donde la habían dejado descansar, una enfermera en el mostrador se levanto para atenderla, María de dirigió hacia ella y llorando le gritaba- Mi hijo, por Dios ¿como esta?, ¿como esta? La enfermera llamo por teléfono y acudió enseguida el doctor Medrano y la inseparable enfermera.

-Sra., su hijo sigue en estado muy grave, no se puede hacer nada, solo esperar, debe llamar a algún familiar para que la acompañe, al padre

. Está usted loco el padre lo abandono hace años?, llamare a mi madre y mis hermanos

-Como le he dicho solo cabe esperar, las próximas 48 horas serán fundamentales, aunque insisto que el estado es de extrema gravedad. Si necita algo estamos en el despacho del fondo.

María saco el móvil del bolsa salió fuera del hospital donde encendió un cigarrillo, mientras llamaba, llamó a su madre, y hermano Juan quien le dijo que e les encargaba de avisar al resto de la familia y que iba para allá enseguida.

Las horas pasaban, la noche había caído y allí en esa sala de espera estaban todos unos charlando de pie, otros sentados en silencio, María lloraba sentada al lado de su madre que le agarraba la mano fuerte, y mirándola en silencio.

María de vez en cuando se levantaba para ver al médico y preguntar por novedades que no llegaban, después de esto directamente se marchaba a fumar un cigarro.

Una de las veces vio que el paquete estaba vacío, entro en la sala de espera y le comento a su madre

-Mama voy a ir al bar a comprar tabaco, llevo el móvil, cualquier cosa ya sabes…

-Ve hija mía y come algo todos hemos comido menos tu, por favor ahora hay que tener fuerzas

-Ahora vengo, decía María mientras salía de la sala

María cruzó la calle apresurada y entro en el bar no hay mucha gente, se acerco a la barra donde había un señor gordo con cara de bonachón bebiendo whisky.

El camarero pregunto, - ¿Qué va a ser Sra.?

-Deme un café con leche por favor y cámbieme para tabaco.

El señor borracho se dio la vuelta sobre el mismo y mirándola le dijo,- Felices fiestas Sra.

-A la mierda la Navidad Sr. No estoy de humor por favor, perdone pero no tengo ganas de hablar.

-Todo el mundo hoy en día tiene tantos problemas que no tienen tiempo para la Navidad, pero ella existe, la magia la…

-Le he dicho Sr. Que no estoy de humor, mi hijo se muere en una UCI atropellado por un borracho que vendría de celebrar la puta Navidad, ¿ usted cree que tengo ganas de felicitaciones?

-Sra. Lo siento, pero tenga fe, la Navidad existe se lo digo yo, verá como su hijo sale.

-Vamos usted es Sta. Claus, por Dios- decía María desesperada.

Tomo el café de golpe y se dirigió a la máquina de tabacos, saco el tabaco y ya en la puerta el acompañante circunstancial del bar le grito.

-Feliz Navidad, crea que usted si lo necesita

No contesto en voz alta pero a lo bajinis le dijo- vete a la mierda, cabrón

Entro de nuevo en el hospital y todos seguían tal como los dejo, miro a su madre y esta negó con la cabeza en señal de no hay novedad.

Pero nada más sentarse el altavoz la nombre que acudiera a UCI 3 urgente

Ella salió corriendo y al segar el corazón se le salía por la boca de la angustia, pero le extraño la expresión del doctor sonriendo.

-Sra. Gómez su hijo ha mejorado increíblemente, le hemos despertado del coma y respira por sí solo y lo más increíble el coagulo se ha disuelto, y la está llamando corra a verlo, es increíble.

María entro hasta la cama de Nacho que tenía el suero aun puesto. Este al verla sonreía y le decía – Mama, estoy aquí

Ella lo abrazo llorando y sonriendo a la vez – Hijo mío, por Dios, gracias, graciassss

Lo besaba, loa chuchaba y el niño a esto que grito. – Mama mira Papá Noel en la ventana

Ella se giro incrédula y hay en el trineo subía hacia el cielo, pero era el gordo borracho del bar

María se levanto a mirar mejor y era él. La saludo con la mano y le guiño un ojo.

Nicolás López Moreno. Feliz Navidad