LA CASA

LA CASA, cuento de terror.

Después de la muerte de mis padres, mi hermana que los cuidaba tuvo que volver a su ciudad donde le esperaba su marido e hijos, ella los había cuidado durante más de dos años y tenía que retomar su vida. La casa quedó vacía, yo que de los cuatro hermanos era el único que no tenía casa propia, mi mujer y yo vivíamos en un apartamento alquilado, ella trabajaba en el comercio, yo para una empresa pequeña y nuestros sueldos no daban para mucho, vivamos bien pero no para hacer florituras. Ellos me propusieron de irme a vivir a la casa, me ahorraría el alquiler y a cambio la tendría mantenida, pintura, arreglos, etc, nos pareció bien tanto a mi mujer como a mí.
Dicho y hecho, en dos semanas teníamos la mudanza terminada. Al principio todo iba sobre ruedas, la zona donde estaba situada era residencial y tranquila.
Pero un sábado que estaba solo en la casa, pues mi mujer trabajaba, estaba en la cocina preparando el almuerzo escuché gritar mi nombre " ¡Carlos! , ¡Carlos! ". Me pareció extraño y busqué en todas las habitaciones y no había nadie, incluso abrí la puerta de entrada y nada. -Será que lo imaginé, en fin - me dije y seguí con lo que estaba, es decir cocinando.
El día fue transcurriendo sin más dilaciones y me olvidé completamente de lo sucedido.
Pero una noche cenando con mi mujer y hablando de las cosas cotidianas de nuestros trabajos, observamos cómo se movió la lámpara de araña que colgaba de nuestro salón.
-Un terremoto, gritó ella.
-No se vamos a poner la televisión a ver si dicen algo, pero ha tenido que ser fuerte la lámpara se movió con rabia. Cambiamos a todas las cadenas y nada, ella mientras yo manejaba el mando ella buscaba con su móvil navegando por internet y redes sociales.
-Carlos nada de nada, no dicen nada, será una corriente de aire, aunque yo no note nada.
-Mmmmmmm creo que lo mejor es irnos a la cama, mañana revisaré las juntas de las ventanas, esta casa es vieja y tendrá grietas donde el aire se cuele.
Al día siguiente recibió una noticia de su mujer que le dejó preocupado, su cuñado ha vuelto a España, no es que le tuviera miedo pero prefería tenerlo de lejos, es una bala perdida, siempre en líos y de juerga, esta vez estuvo detenido en Portugal durante los dos últimos años por tendencia de estupefacientes.
-Mi hermano viene a España, la semana próxima, sabes amor?, ya cumplió la condena, vendrá a vernos por uno días, está vez lo noto cambiado verás cómo se reforma.
-Tu hermano no tiene remedio cielo, pero bueno tú sabrás lo que haces con él, yo no quiero líos. Le había reventado el estómago la noticia.
-Él no tiene la culpa de ser lo que es, mi madre lo mimó en demasía y al fallecer ésta se encontraba perdido, pero esta vez cambiará.
-Bueno amor aparte de él como te fue el día.
-Bien, ya sabes, gente por un lado y por otro, harta de doblar ropa para que la saquen y me la dejen tirado por doquier. Mientras Laura contaba esto se escuchó un portazo en el dormitorio. Ambos se sobresaltaron
-Carlos por Dios, ¿qué ha sido eso?
-No sé voy a ver pero esta casa tiene una corrientes terroríficas.
Con más miedo que valentía Carlos y agarrada a su brazo su mujer, se levantaron de la mesa del comedor para dirigirse hacia el dormitorio de invitados, lo tenían llenos de chismes aún por calificar y decidir si tirar o usar.
Llegaron al dicha habitación y al abrir la puerta encontraron un rosario con cuentas en nácar al igual que la cruz colgado en el respaldar de la silla moviéndose de un lado a otro.
Carlos lo tomó en la mano y extrañado pregunto a su mujer
- Tú has sacado este viejo rosario de mi madre de algún sitio, ya casi ni lo recordaba.
-Yo no, claro que no, ni siquiera sabía que existía.
-Qué extraño Laura, esta casa parece que tiene fantasma, jajaaja, decía medio en broma y medio en serio Carlos.
-Vámonos de este cuarto está frio y me da miedo Carlos por favor
Efectivamente en esa habitación hacía un frío que no hacía en el resto de la casa, ambos salieron dejando antes Carlos el rosario donde estaba colgado y cerraron tras de si la puerta.
La tarde siguiente Carlos llegó a su casa antes que su mujer, dejó el portafolios y el abrigo colgado en el recibidor y se fue directamente a la cocina para prepararse un copa. Notó un olor desagradable en toda la casa y el frío era espectacular, hacía más frío dentro de la propia casa que en el exterior y eso que la tarde era soleada pero bien fría, el otoño en esta ciudad es así.
Se puso un buen vaso de whisky que tomó de un solo sorbo y se dirigió a la entrada para poner en marcha la calefacción. En eso que escuchó una voz de mujer primero y después de hombre pronunciando su nombre alto y claro.
-Carlos , Carlos, cuídate de Malías, decían las voces, Carlos tomó el móvil del bolsillo y lo puso a grabar el audio por si se repetían y esta vez tenía suerte pues las voces se repitieron.
-Carlos , Carlos, cuídate de Malías.
Se quedó petrificado por el terror, no podía pensar con claridad, no tenía lógica alguna lo que acababa de suceder. Miró el móvil que lo sostenía en su temblorosa mano y dudo en reproducir la grabación recién hecha. – No, tomate otra copa reacciona, y después piensa con lucidez sobre lo acontecido.
Se sentó en el salón e intentó calmarse y pensar racionalmente, así que reprodujo la grabación y se escuchaban las voces, la puso una y otra vez, y algo deformadas pero eran las voces de sus padres, estaba seguro.
Ya de regreso su esposa le contó lo acontecido, ella estaba nerviosa más al escuchar la grabación y efectivamente reconocer a sus suegros.
-Laura, sabes?, le confesaba Carlos y el olor a putrefacto que había en la casa al entrar , puse la calefacción y ventiló y calentó la casa, pero era vomitivo el olor a carne podrida.
-Tenemos un amigo que entiende de estos temas paranormales, ¿recuerdas a Raúl?
-Es verdad, respondió Carlos, hace tiempo que no lo llamamos ¿por qué no lo invitamos a cenar con Ana este viernes y así podremos abordar el tema más cómodamente?
-Mañana los llamo, con la escusa de la casa nueva.
-¿ Sabes algo más de tu hermano?
-No solo que sale ya y vendrá unos días, aprovecharé para irle buscando un apartamento para que se sienta que es esta su ciudad.
-Estas muy esperanzada en su rehabilitación esta vez, ¿qué te hace sentirte tan segura esta vez?
-Me contó que en la cárcel donde ha estado esta vez, era horrorosa, me habló de un preso que compartió celda, era un psicópata, había matado a varias personas, buscaba un perfil parecido al de su padrastro y su madre, que lo habían torturado de pequeño a palizas y todo tipo de aberraciones, se escapó de allí y hasta hoy no lo han localizado.
-¿No contaría nada de nosotros o del resto de la familia?
-No creo que contará mucho le daba miedo. Por eso pienso que esta vez al ver el infierno que le puede arrastrar su desordenada vida ponga todo su empeño en su reincorporación a una vida más estable.
-Será difícil, ya sabes que sus antecedentes le acompañaran toda la vida en todos los sentidos, ya sea para trabajo, amigos o encontrar alguna pareja.
-Si lo sabemos y por eso quiero ayudarlo a despegar, dejándole claro que nosotros tenemos nuestros problemas también y nuestra propia vida.
-Tenemos que mirar mañana en el jardín de atrás si hay algún animal muerto o algo que produzca ese insoportable olor.
-Si mañana antes de cenar saldremos fuera y miraremos por atrás, aunque huele húmedo también como si viniera del subsuelo, ten en cuenta que la casa de tus padres es antiquísima y tendrá arquetas ocultas por abajo que al usar el agua de nuevo este moviendo toda casa, tu sabes que en la tienda donde trabajo antes de la reforma nos pasó algo parecido, como es un edificio antiguo del centro tenía problemas de alcantarillado y con la reforma y tuberías nueva todo se arreglo.
-Ummmmmmm, creo que si podría ser esa la explicación a los olores.

Al día siguiente cuando llegó Carlos a la casa, el olor era insoportable tuve que abrir ventanas de todas las habitaciones de la planta baja y alta, aun así persistía, - Ayer se fue al encender la caldera-, se decía, así lo hizo y efectivamente la caldera ventila las tubería de la casa, y el fétido olor va pasando poco a poco. No escuchó voces y se dispuso a hacer la cena en espera de la llegada de su esposa.
Durante la cena Carlos tenía preparado el móvil por si ocurría algo tenerlo grabado y poderlo enseñárselo a su amigo Raúl que vendría con su simpática y agradable esposa Ana, por suerte para ellos se reprodujo los movimiento de lámparas, las voces, y ruidos en el cuarto de los trastos y quizás fueron más intensos, todo quedó registrado en el móvil de Carlos, además apunto en su agenda que significará Malías, pues ellos no conocen a nadie que se llame así.
El viernes por la tarde Carlos llegó pronto a casas para preparar la cena con invitados, no solo iba a ir Raúl y Ana, también venia Andrés y Pili , así que eran más comensales, para la cena. Mientras cocinaba se sucedían las escenas de las últimas jornadas, olores, voces a las que Carlos ya estaba acostumbrado pero aún le producía un poco de escalofrío.
La cena transcurría perfectamente, Carlos temía que los fenómenos comenzaran de un momento a otro a producirse antes de ellos poder explicar algo a sus amigos. Laura estaba un poco nerviosa por el mismo motivo, así que en el segundo plato Carlos se dispuso a tocar el tema.
-Raúl, comenzó a hablar Carlos un poco nervioso pero tenía que contarlo antes que se produjeran de golpe los fenómenos paranormales y asustaran a todos, hemos experimentado algunos fenómenos extraños aquí en esta casa, se que suena raro dicho por mi boca, pero hay evidencias , lo decía mientras mostraba su móvil, si os parece os contaré todo antes de poneros las grabaciones que tengo.
Todos quedaron en un inquietante y expectante silencio, atendió a las palabras de Carlos mientras este procedía a contar todo lo ocurrido, una vez relatado con exactitud y por un estricto orden cronológico se dispuso a poner las grabaciones de audio que tenía de las voces y de los golpes, y el video de la lámpara. Todos quedaron atónitos ante las evidencias de los paranormales. Raúl quedó pensativo y todos los demás asistentes en silencio mirándose los unos a los otros.
-Es evidente que en esta casa hay algún ente, pienso que son dos por las voces, no son agresivos ni parecen que quieran provocar daños físicos a vosotros, simplemente quieres comunicar algo, pues los golpes y los movimientos de las lámparas son para captar la atención de vosotros, tendríamos que averiguar que quieren. También habría que averiguar quién es Malías, expuso Raúl.
-¿ Cómo podremos averiguar qué quieren?, pregunto Laura.
-Preguntándoles, claro, tendríamos que ver de qué forma lo podríamos hacer.
-¿ La ouija?, preguntó Pili.
-No sé, a veces es peligrosa, yo me inclinaría por una sesión de espiritismo tradicional, y cuando se manifiesten preguntarles.
-Yo prefiero la ouija, dijo Carlos, me parece lo menos ofensivo a mis creencias, la verdad.
-A mi me da miedo hagáis lo que hagáis, decía Andrés, no me gusta tocar a los muertos.
-Carlos ¿ por creencia?, ¿qué quieres decir con eso?, pregunto Ana
-Soy agnóstico, lógicamente al no creer en dios , tampoco creo en fantasmas, exorcismos y demás, pero en este caso algo ocurre que no tiene explicación aparente y quiero averiguar que es, la ouija me lo tomo como un juego psíquico.
-Carlos no te entiendo, veamos, por un lado no crees en nada, por otro nos muestras pruebas de fenómenos paranormales, que encima sucede en tu casa y son grabados por ti, le reprimía Andrés.
-Sé que algo pasa, y quiero saber el qué y por qué.
-Bueno hagamos la ouija a ver si vale para algo, sentenció Raúl.
-No tenemos tablero de esos, ¿ qué hacemos?, preguntó Laura.
-Si me hubieseis dicho algo por teléfono antes habría venido prevenido de casa, bueno en fin, me llegaré a casa por el mío, decía Raúl mientras se levantaba de la mesa.
-¿No podríamos escribir el alfabeto en papeles y lo hacemos con un vaso?, así la he hecho yo alguna vez, preguntaba Andrés.
-Estoy acostumbrado a mi tabla, yo la purifico y se manejarla, no juego con papelitos, respondió Raúl.
Cuando regresó Raúl a la casa, ya estaba la mesa recogida, todos tenían ya una copa servida, y charlaban haciendo tiempo para el regreso de Raúl con su tabla.
La sesión comenzó bajando algo de luz ambiental y Ana con un blog y un bolígrafo dispuesta a tomar nota de todo lo que ocurra.
-Bien amigos, pongamos los dedos en la tablilla, no apretar ni hacer fuerza contra esta, se moverá sola y solo tenéis que acompañar con el dedo, no rompáis jamás, insisto jamás el circulo, hasta que ya hayamos pedido que se vaya al espíritu que nos entre y haberle dicho adiós, vamos a centrarnos en los moradores de esta casa, si nos salen algunos espíritu juguetones, lo notaremos por las respuestas sin sentido que den, le pediremos que se marchen y volveremos a empezar. ¿Alguien quiere preguntar algo o decirlo?, expico Raúl en un tomo sobrio y sereno.
- Tengo miedo, añadió Laura
-Sí lo hacemos todo correctamente y seguís mis instrucciones, no habrá ningún problema, dijo Raúl manteniendo el tono anterior.
Todos los presentes menos Ana pusieron los dedos en el puntero adecuado para ello, todo quedo en silencio unos segundos, no se movía nada pero todos seguían concentrados con sus dedos puesto encima de la tabla, de pronto comenzó a moverse haciendo un pequeño círculo en el centro de la tabla, todos abrieron los ojos de par en par , a Laura y Pili les temblaba el pulso, demostrando el pánico que tenían. Después de trazar el primer círculo se comenzó a mover hacia las letras y comenzó a escribir la palabra peligro.
-¿Quién eres?, preguntó Raúl.
El puntero se dirigió hacía la M, luego la A, seguido la R, la I y por ultimo la A.
-¿Eres María la madre de Carlos?
La tabla se fue directamente al SI. Todos quedaron sorprendidos. Carlos totalmente entregado a la sesión a pesar de su desconfianza e incredulidad a estos temas parareligiosos.
-¿Qué quiere de tu hijo y de Laura?.
La tabla comenzó a deletrear, P-E-L-I-G-R-O
-¿Están ellos en peligro?
La tabla contesto SI.
-¿Qué clase de peligro?
La tabla contestó Malías
-¿Quién es Malías?
Asesino, contestó la tabla, después añadió en la casa.
-Carlos podemos parar un momento aunque luego prosigamos si queréis?
-Nos despedimos de ti María, Adiós.
La tabla automáticamente contesto Adiós
Todos retiraron los dedos de la tabla y se quedaron pensativos.
-Tenemos Malias que es un asesino y está relacionado con la casa, dijo Ana resumiendo la sesión mantenida
-Carlos tu madre nos avisa que estamos en peligro desde el más allá, esto es una locura, no entiendo nada, decía Laura al borde de un ataque nervioso.
-¿Carlos habéis registrado toda la casa?, preguntó Raúl
-Creo que si como no haya un sótano o bodega oculto, pero desde que recuerdo que nos mudamos aquí, no había nada. Respondió Carlos, pero la verdad desde que nos hemos mudado no hemos explorado mucho los rincones ni el jardín por fuera, para buscar algún sótano oculto por los anteriores dueños, si recuerdo una vez a mi padre una noche de tormenta para asustarnos a mis hermanos y a mí cuando éramos pequeños que había enterrado un monje en el suelo de la casa y tenía un cofre lleno de oro, pero siempre pensé que era para asustarnos de pequeños.
- no le di importancia en su momento pero ahora recuerdo que la otra noche al llegar a casa en la parte lateral del jardín posterior un reflejo entre la maleza, comento Laura.
-Vamos a verlo Carlos ahora, dijo Andrés sobresaltado por la tensión de la velada.
-Espera tomaré una linterna, comento Carlos
Todos salieron de la casa bastante agrupados, todos demostraban miedo pero a la vez excitación, llegaron a la parte posterior de la casa y comenzaron a arrancar la maleza que tapaba toda la parte baja de la fachada de la casa, allí encontraron un ventanal a ras del suelo medio oculto por viejas tablas, Carlos jamás había visto ese ventanal pues cuando él vivía allí estaba oculto por las tablas que ahora carcomidas se dejaban entrever. Carlos alumbro a través de él después de haber retirado las podridas tablas y medio sueltas.
¬-Estas tablas no están cogidas a la fachada están sobrepuesta, es extraño, decía Carlos
Continuo alumbrado y su descubrimiento les hizo gritar, se veía en una mesa un cadáver torturado y lleno de moscas, luego colgados en las paredes había como 4 o 5 cadáveres más, todos salieron despavoridos de allí y no pararon hasta salir de la verja de entrada de la casa.
La calle estaba llena de ambulancias y coches de policías, todo era un ir y venir de agentes, enfermeros. Carlos y los demás estaban siendo atendidos por los médicos después del shock producido por la esperpéntica imagen.
El sargento Rodríguez llamó a Carlos junto a un coche patrulla donde charlaba con dos agentes más de paisano.
-Carlos, Malías es un psicópata escapado de la cárcel de Lisboa, allí según la policía portuguesa ha coincidido con su cuñado y este seguro le contaría la existencia de esta casa vacía, donde ha permanecido escondido desde que escapó, lo tenemos cercado en un parque que hay en las afueras de la ciudad, así que todo ha terminado, aunque nos ha dejado el regalito de 6 muertos de los cuales ya buscábamos como desaparecidos a 5, el otro lo habrá matado hace poco días, ¿ tenéis donde pasar la noche?
-Carlos nos vamos a un hotel, desde luego aquí no volveremos solo para hacer la mudanza, no pisaremos ni una noche más la puta casa.